Jose Luis Garay
Poeta recién llegado
Amiga mía
tus compañeras han comenzado a mirarme con desconfianza
pues tú les has dicho que de mi mantengan la distancia,
has hablado de mi cantidad exagerada con palabras vulgares
aprovechandote elevosamente con la intención
de molestarme en fastidio
y así de esa forma tratar de perjudicar mi imagen,
sin embargo, en todo lo que dices no hay nada de verdad,
pero si has logrado con tu parloteo
turbar el buen concepto que tenía de ti
aún así, aquí las lagrimas no sirven de nada.
Reconzco que tienes un hermoso y atractivo cuerpo
y el primer día que te vi nació en mi un gran deseo de placer,
titubeé un poco, pero al final acabé haciendote saber
lo mucho que te me antojabas,
y así logre llevarte a mi cama y .......
me llené de ti y de tus lindos ojos color miel.
Más también tu tienes que admitir
que simplemente nos deseamos mutuamente.
Todo sucedió en aquél día en que nos vimos por vez primera,
tus ojos me miraban y me estudiaban,
yo te sentía sobre todo mi cuerpo
la invitación estaba hecha
la puerta del placer se abrió
y decidimos cruzar el umbral,
no existía ningún obstáculo para entrar y conocernos mejor,
ni tampoco había escaleras que escalar
todo sucedió en un momento fortuito,
para los dos era nuestro día de suerte,
un gran deseo ponzoñoso nos acogió
haciendo que reventara el termómetro de la calentura;
Emocionados como si montaramos el mismo caballo
a duro galope sentíamos que cruzabamos a otra dimención,
sí, como si fuera una pradera donde se respira
un aire puro y placentero
tu bien agarrada de mis hombros tus ojos me miraban fijamente
y....me llene de ti y de tus lindos ojos color miel.
Sostienes tu ambición y tu vehemente deseo
de hacerme solo tuyo, siempre quieres que esté contigo,
y como si fueras una hiedra te aferras de mi
sin querer soltarme, ....pero yo contigo no puedo estar,
lo que sucedió entre nosotros dos
fué solamente un arrebato
y respondimos afirmativamente a nuestro deseo sexual
a tal grado que nos hizo olvidar por un momento
a nuestros cónyuges, pero fué una sola vez y nada más.
Chantaje sentimental
nadie me lo hace como me lo haces tu,
ahora, tus compañeras me miran con desconfianza
tu les has dicho que de mi mantengan la distancia.
Tu pasión desenfrenada está mezclada con sentimientos
y afectos muy intensos, y tus palabras son confusas,
a la vez un comportamiento muy impropio el tuyo
en hacer saber a la gente lo que sucedió entre nosotros dos.
Admito que obramos con ímpetu
nos entregamos atraidos por un vicio de placer
montados a caballo recorrimos mucho terreno en poco tiempo
espoleando la cabalgadura nos desenfrenamos a todo galope
hasta lograr sentir el indescriptible sentimiento del éxtasis,
y me llené de ti y de tus lindos ojos color miel.
Pero fué una vez y nada más......y nada más.
José Luis Garay
tus compañeras han comenzado a mirarme con desconfianza
pues tú les has dicho que de mi mantengan la distancia,
has hablado de mi cantidad exagerada con palabras vulgares
aprovechandote elevosamente con la intención
de molestarme en fastidio
y así de esa forma tratar de perjudicar mi imagen,
sin embargo, en todo lo que dices no hay nada de verdad,
pero si has logrado con tu parloteo
turbar el buen concepto que tenía de ti
aún así, aquí las lagrimas no sirven de nada.
Reconzco que tienes un hermoso y atractivo cuerpo
y el primer día que te vi nació en mi un gran deseo de placer,
titubeé un poco, pero al final acabé haciendote saber
lo mucho que te me antojabas,
y así logre llevarte a mi cama y .......
me llené de ti y de tus lindos ojos color miel.
Más también tu tienes que admitir
que simplemente nos deseamos mutuamente.
Todo sucedió en aquél día en que nos vimos por vez primera,
tus ojos me miraban y me estudiaban,
yo te sentía sobre todo mi cuerpo
la invitación estaba hecha
la puerta del placer se abrió
y decidimos cruzar el umbral,
no existía ningún obstáculo para entrar y conocernos mejor,
ni tampoco había escaleras que escalar
todo sucedió en un momento fortuito,
para los dos era nuestro día de suerte,
un gran deseo ponzoñoso nos acogió
haciendo que reventara el termómetro de la calentura;
Emocionados como si montaramos el mismo caballo
a duro galope sentíamos que cruzabamos a otra dimención,
sí, como si fuera una pradera donde se respira
un aire puro y placentero
tu bien agarrada de mis hombros tus ojos me miraban fijamente
y....me llene de ti y de tus lindos ojos color miel.
Sostienes tu ambición y tu vehemente deseo
de hacerme solo tuyo, siempre quieres que esté contigo,
y como si fueras una hiedra te aferras de mi
sin querer soltarme, ....pero yo contigo no puedo estar,
lo que sucedió entre nosotros dos
fué solamente un arrebato
y respondimos afirmativamente a nuestro deseo sexual
a tal grado que nos hizo olvidar por un momento
a nuestros cónyuges, pero fué una sola vez y nada más.
Chantaje sentimental
nadie me lo hace como me lo haces tu,
ahora, tus compañeras me miran con desconfianza
tu les has dicho que de mi mantengan la distancia.
Tu pasión desenfrenada está mezclada con sentimientos
y afectos muy intensos, y tus palabras son confusas,
a la vez un comportamiento muy impropio el tuyo
en hacer saber a la gente lo que sucedió entre nosotros dos.
Admito que obramos con ímpetu
nos entregamos atraidos por un vicio de placer
montados a caballo recorrimos mucho terreno en poco tiempo
espoleando la cabalgadura nos desenfrenamos a todo galope
hasta lograr sentir el indescriptible sentimiento del éxtasis,
y me llené de ti y de tus lindos ojos color miel.
Pero fué una vez y nada más......y nada más.
José Luis Garay