OscarCortazar
Poeta recién llegado
Su colorido traje
casi nunca cambia en el rígido cuerpo
al igual que el bigote del rostro.
Las tuberías son frías, Mario.
Es el reino
que en aras del mal palidece
ante el pasmo de una princesa
el cual recorres a lomo del caballo-dinosaurio
sin montura
ni espuelas
ese reino
que tiñe de color bosque, color sabana, y color desierto su matriz
ante los peligros que acechan
en los nunca envejecidos castillos y edificios
ese reino
que estira sus lenguas en miles de millas de tierra
para que disfrutes lentamente
triunfos y combates en la cartografía del reino
en la cual se ciernen derrotas y una plétora de héroes.
Tal vez, Mario
pelearás a la saga de numerosas criaturas
sin contar a las criaturas desconocidas, de lugares recónditos
porque el afán es cansado y la faena exigente
y hay que estar alerta
igual que tu aliado Luigi, para que las contiendas sean disímiles.
Tu habilidad por demás
no decae ante los jefes enemigos, llenos de debilidad
te ha de compadecer su derrota total
cuando en su agonía
quieran morder el polvo.
En honor a la verdad
requieres de nuevos retos
pues tus aventuras
ya han ocurrido en repetidas ocasiones.
Pero, que se le va a hacer
finalmente
Mario encuentra un consuelo, un triunfo
derriba
noquea
ataca con armas
elimina
mientras sus aliados sortean desventuras
desde un río hasta unas nubes
y surgen indemnes, curtidos
como estatuas recién esculpidas
con potencial de guerreros.
Ahora que la dimensión del juego se pausa
Mario da paso al descanso
y se apacigua en su hogar
entrenando y reposando
[se sabe inmortal si lo vitorean]
frente al asomo del mal
otra dimensión lo ha de llamar.
casi nunca cambia en el rígido cuerpo
al igual que el bigote del rostro.
Las tuberías son frías, Mario.
Es el reino
que en aras del mal palidece
ante el pasmo de una princesa
el cual recorres a lomo del caballo-dinosaurio
sin montura
ni espuelas
ese reino
que tiñe de color bosque, color sabana, y color desierto su matriz
ante los peligros que acechan
en los nunca envejecidos castillos y edificios
ese reino
que estira sus lenguas en miles de millas de tierra
para que disfrutes lentamente
triunfos y combates en la cartografía del reino
en la cual se ciernen derrotas y una plétora de héroes.
Tal vez, Mario
pelearás a la saga de numerosas criaturas
sin contar a las criaturas desconocidas, de lugares recónditos
porque el afán es cansado y la faena exigente
y hay que estar alerta
igual que tu aliado Luigi, para que las contiendas sean disímiles.
Tu habilidad por demás
no decae ante los jefes enemigos, llenos de debilidad
te ha de compadecer su derrota total
cuando en su agonía
quieran morder el polvo.
En honor a la verdad
requieres de nuevos retos
pues tus aventuras
ya han ocurrido en repetidas ocasiones.
Pero, que se le va a hacer
finalmente
Mario encuentra un consuelo, un triunfo
derriba
noquea
ataca con armas
elimina
mientras sus aliados sortean desventuras
desde un río hasta unas nubes
y surgen indemnes, curtidos
como estatuas recién esculpidas
con potencial de guerreros.
Ahora que la dimensión del juego se pausa
Mario da paso al descanso
y se apacigua en su hogar
entrenando y reposando
[se sabe inmortal si lo vitorean]
frente al asomo del mal
otra dimensión lo ha de llamar.