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Caminando las playas del mañana,
tropecé con mi sombra más lejana:
en la arena dormida,
por la sal carcomida.
Dobla en el azabache la campana,
despertando la culpa soberana
de una vieja herida
que me robó la vida
caminando las playas del mañana.
*****
Caminando las playas del mañana,
tropecé con mi sombra más lejana:
en la arena dormida,
por la sal carcomida.
Dobla en el azabache la campana,
despertando la culpa soberana
de una vieja herida
que me robó la vida
caminando las playas del mañana.
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