Alan Cuadrado
Poeta fiel al portal
Fui aburrido a uno de esos centros de moda
de concepto vanguardista, de toque minimalista
una de esas cafeterías de la diosa bistrea
bufandas, lentes, libros y más accesorios en orden
asi asercandome cada vez más al mostrador
a paso lento me asombra el patetismo del ridículo
una lista deprimente, una línea de producción
una muchacha forzando su sonrisa para atenderme
pensé de inmediato - deme algo estúpido es igual –
lo que sea está bien, vine por un simple café
es realmente poético tomar café en esos lugares
porque se aprenden la canción del mejor café
la que se siembra diez metros bajo tierra
la que se guarda en latas para conservar su aroma
la que sofistica la demagogia y la charla sosa
pero recuerdo que en Veracruz era otro nivel tomarlo
en plena mañana semihúmeda y templada
un café sabe al sazón del rancho y a leña con carbón
el agua para café tenía ajolotes, mosquitos muertos
todo el escombro que sacudían los arboles
el sonido de la carretera lejano, y el de las aves cerca
pero en estos lugares me hacen recordar
que los neuróticos no debemos tomar café
ni porque se ponga de moda por quienes,
osan regalar gran parte de su salario por moda
y mucho menos por tanto borrego por ahí,
que asocia la poesía con tomar café
a mi el puto café me levanta la locura
de cualquier café que beba lo voy a orinar igual.
de concepto vanguardista, de toque minimalista
una de esas cafeterías de la diosa bistrea
bufandas, lentes, libros y más accesorios en orden
asi asercandome cada vez más al mostrador
a paso lento me asombra el patetismo del ridículo
una lista deprimente, una línea de producción
una muchacha forzando su sonrisa para atenderme
pensé de inmediato - deme algo estúpido es igual –
lo que sea está bien, vine por un simple café
es realmente poético tomar café en esos lugares
porque se aprenden la canción del mejor café
la que se siembra diez metros bajo tierra
la que se guarda en latas para conservar su aroma
la que sofistica la demagogia y la charla sosa
pero recuerdo que en Veracruz era otro nivel tomarlo
en plena mañana semihúmeda y templada
un café sabe al sazón del rancho y a leña con carbón
el agua para café tenía ajolotes, mosquitos muertos
todo el escombro que sacudían los arboles
el sonido de la carretera lejano, y el de las aves cerca
pero en estos lugares me hacen recordar
que los neuróticos no debemos tomar café
ni porque se ponga de moda por quienes,
osan regalar gran parte de su salario por moda
y mucho menos por tanto borrego por ahí,
que asocia la poesía con tomar café
a mi el puto café me levanta la locura
de cualquier café que beba lo voy a orinar igual.