El quijote
Poeta recién llegado
Como cuando de las mayores selvas de tus gestos aparece la gracia de tu sonrisa, así iluminaste este sendero, caminante de tus ojos me convertí
caminante de tu vos
Como cuando de una estrella sueles pensar en mi
así te encontré en silencio, platicando con las huellas húmedas del camino anterior
paso a paso, descubres cada sensación de esta caricia, cada emoción queda aquí o en las hojas que capturan estos segundos
. Pero mientras los bosques nos curan, los ríos corren con tu fragancia a pólvora, que apenas disparada está, en este cuento sin final
en el campo, fruta fresca, para desayunar y los matices del sonido, hacen de ti un buen momento, por las tardes
bailan las risas, junto a nosotros
junto a esta extraña sensación de estar lejos y a la vez tan cerca y es porque desde acá todavía puedo respirar tu abrazo, sentir como las brasas, crujen como las tortillas, como cuando de cierta manera descubrías mis tristezas detrás de ese gran árbol...