Credenda
Poeta recién llegado
BUJÍO
He buscado, entre mis gotas de humor,
algún ruido que evaporice mis cabellos,
borre mis huesos.
Quisiera dejar ciego al ojo de mi dolor y perderme en el aura del comienzo
Al parecer ni siquiera aquel hombre,
de cabellos largos,
cuerpo a flor de piel,
puede escucharme;
tal vez el destino lo ha dejado mudo.
Cómo librarme de las espinas
que transpiran tu piel.
dime cómo hacer para librarme de tu cruz:
Soy hombre, humano, carne,
pero aún bebo de su sangre;
desolada sin pesar ni un gramo de lágrimas,
navego en silencio: y aun no estás aquí
Por qué tardas tanto
Ráfagas del oriente
sucumben este calvario: miedo a convertirme en viento, polvo, cenizas... silencio
TÚ, Jesús, hoy me delatas.
He buscado, entre mis gotas de humor,
algún ruido que evaporice mis cabellos,
borre mis huesos.
Quisiera dejar ciego al ojo de mi dolor y perderme en el aura del comienzo
Al parecer ni siquiera aquel hombre,
de cabellos largos,
cuerpo a flor de piel,
puede escucharme;
tal vez el destino lo ha dejado mudo.
Cómo librarme de las espinas
que transpiran tu piel.
dime cómo hacer para librarme de tu cruz:
Soy hombre, humano, carne,
pero aún bebo de su sangre;
desolada sin pesar ni un gramo de lágrimas,
navego en silencio: y aun no estás aquí
Por qué tardas tanto
Ráfagas del oriente
sucumben este calvario: miedo a convertirme en viento, polvo, cenizas... silencio
TÚ, Jesús, hoy me delatas.