El salto del pastor canario, la huella del tiempo.
Mi poeta es un pastor, es un cabrero,
conoce los secretos de las fuentes,
de la tierra, las aves, y los montes,
domina los barrancos que desciende
y confiando en su palo se alza en vuelo
seguro en lo inseguro de su suerte.
De risco en risco, danzan sus cabras
en mágicas cabriolas descendentes
hasta el lecho profundo del barranco,
paraíso secreto entre vergeles
y allí, bajo castaños y morales,
siente como un hechizo que le envuelve,
grita y convoca al eco con sus versos,
mas el eco con otros le sorprende.
Contempla de la hierba fascinado,
el suave movimiento que la mece.
Vuela un pinzón azul hasta su mano
confiando en el pastor que le protege
Regresa con el brillo en la mirada
a pesar del cansancio que le duele.
Mi poeta es un pastor, es un cabrero,
conoce los secretos de las fuentes.
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