germancarlos
Poeta recién llegado
Que no se empañen tus ojos,
inundados por las lágrimas
y el rosado de tu piel
siga luciendo en tu cara.
Perfumada sin estarlo
a tomillo y albahaca,
de los arroyos su esencia
se muestran cuando tu hablas.
Deja que revuele alegre
el encaje de tu falda,
que hasta molinos de viento
nacen solos cuando andas.
El aliento de tu boca,
suspiras sin decir nada,
pero que vas a decir
que no diga tu mirada.
Al fin dos seres distintos
complementos que se faltan
los dos a uno seremos
del Universo su Alma
del Universo su Alma.
inundados por las lágrimas
y el rosado de tu piel
siga luciendo en tu cara.
Perfumada sin estarlo
a tomillo y albahaca,
de los arroyos su esencia
se muestran cuando tu hablas.
Deja que revuele alegre
el encaje de tu falda,
que hasta molinos de viento
nacen solos cuando andas.
El aliento de tu boca,
suspiras sin decir nada,
pero que vas a decir
que no diga tu mirada.
Al fin dos seres distintos
complementos que se faltan
los dos a uno seremos
del Universo su Alma
del Universo su Alma.