Isabela Soto
Poeta recién llegado
Bienvenido bienaventurado de mi placer y mi discordia,
tu boca es el lujo que te ofreció el diablo
pues vas a merced de su corriente.
tu boca es el lujo que te ofreció el diablo
pues vas a merced de su corriente.
Seduces la noche así como mi alma
quedándote eterno entre mis sabanas,
abarcas con el filo de tu mirada
el cuerpo que amas.
quedándote eterno entre mis sabanas,
abarcas con el filo de tu mirada
el cuerpo que amas.
Evocas de la noche
el más morboso deseo,
tomando la paz
que habita en el pensamiento.
el más morboso deseo,
tomando la paz
que habita en el pensamiento.