shesho vargas
Poeta recién llegado
En una tarde de bohemia como cualquier otra
Donde el carnalismo abunda en el centro de la celebración
[Sin sentido
Donde fomentar las caras nuevas, y las no tan nuevas
Sigue siendo tan rutinario, como madrugar por las mañanas
Ahí, donde el que no opina, no hace acto de presencia
Donde el de la actitud nefasta y errónea, profetiza su ámbito
[Aun sin dejar de ser nefasto
Ahí, en ese cirulo donde está prohibido el fuego y la sabiduría
Donde no hay espacio para el ausente de la inmundicia
[Después de convalecer
Ahí, donde se destruyen los sueños y se desmantela la subsistencia
Donde se deja de ser un hijo de dios, indebidamente
Para venerar aquel, que en su momento
También fue ángel
Donde el carnalismo abunda en el centro de la celebración
[Sin sentido
Donde fomentar las caras nuevas, y las no tan nuevas
Sigue siendo tan rutinario, como madrugar por las mañanas
Ahí, donde el que no opina, no hace acto de presencia
Donde el de la actitud nefasta y errónea, profetiza su ámbito
[Aun sin dejar de ser nefasto
Ahí, en ese cirulo donde está prohibido el fuego y la sabiduría
Donde no hay espacio para el ausente de la inmundicia
[Después de convalecer
Ahí, donde se destruyen los sueños y se desmantela la subsistencia
Donde se deja de ser un hijo de dios, indebidamente
Para venerar aquel, que en su momento
También fue ángel
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