Mil noches podrían pasar
mis emociones no cambiarán
tu voz o tu presencia
me invitan a pasar
hacia una tormenta
al ojo del huracán
cosquilleos o deseos
que prefieres nombrar
el sentimiento es el mismo
me rindo al probar
tus lujurias en mi piel terminar.
Reclámame por las noches
en que no me has sentido
cuando tus manos
juguetean en mis sentidos
y júrame entre gemidos
tuyos y míos
que siempre desnudos
calmaremos impetuosos bríos
las más elevadas ganas
en aquel infinito instante
de clímax recién formadas
desplegadas cual ave
majestuosa y soberana
dueña absoluta en el aire.
Tu boca repite una y otra vez
que rico sábado pasé!
y solo quiero escuchar
una promesa loca
una esperanza remota
mi vida y mi amor
hasta cuando ya no vea más el sol
deseando tu vida continuar
llevándote hasta las luna alcanzar
y desde allí mi alma te cuidará!
te juro que de esta lunática
queja ninguna tendrás.
Más quedarás anclado
no solo a mi mirar
sino extasiado
con gustoso sabor
a miel, caña, chocolate y menta
te enloqueceré de tal manera
que no lograrás separarte
de mi sombra como condena
seré tu castigo de amor
locura y derroche
atrévete como yo
a vivir esta historia de amor
dejando que solo Dios
decida si en un futuro
estaremos juntos los dos.
mis emociones no cambiarán
tu voz o tu presencia
me invitan a pasar
hacia una tormenta
al ojo del huracán
cosquilleos o deseos
que prefieres nombrar
el sentimiento es el mismo
me rindo al probar
tus lujurias en mi piel terminar.
Reclámame por las noches
en que no me has sentido
cuando tus manos
juguetean en mis sentidos
y júrame entre gemidos
tuyos y míos
que siempre desnudos
calmaremos impetuosos bríos
las más elevadas ganas
en aquel infinito instante
de clímax recién formadas
desplegadas cual ave
majestuosa y soberana
dueña absoluta en el aire.
Tu boca repite una y otra vez
que rico sábado pasé!
y solo quiero escuchar
una promesa loca
una esperanza remota
mi vida y mi amor
hasta cuando ya no vea más el sol
deseando tu vida continuar
llevándote hasta las luna alcanzar
y desde allí mi alma te cuidará!
te juro que de esta lunática
queja ninguna tendrás.
Más quedarás anclado
no solo a mi mirar
sino extasiado
con gustoso sabor
a miel, caña, chocolate y menta
te enloqueceré de tal manera
que no lograrás separarte
de mi sombra como condena
seré tu castigo de amor
locura y derroche
atrévete como yo
a vivir esta historia de amor
dejando que solo Dios
decida si en un futuro
estaremos juntos los dos.