salgomanzano
Poeta veterano en el portal
Asomado a la ventana,
el recuerdo de mi abuelo
tráeme el decir de su voz,
chisporroteando el tuero...
Al arrimo de la lumbre
yo lo veía muy viejo
desde mi temprana edad.
De pana era su chaleco;
de azul, la camisa vieja;
de pelo cano, el cerebro.
A sus pies un lebrel era,
encendido el rojo fuego.
Me gustaba hablar con él
-de su palabra,el consejo-:
con las manos extendidas,
traía el calor remedio
a tal frío invernal, que
calaba hasta los huesos.
Oh el ayer junto a las brasas,
que mi abuelo con esmero
reaviva para calentar
la frialdad de aquel invierno.
Asomado a mi ventana
-de nieve, de agua, de viento-,
lejos marché a recordar
los instantes del momento:
aquel en que lo veía
sentado junto al rimero.
Sí: me asomo y traigo su habla
-cariñosa, de sosiego-:
un lagrimón me resbala...:
¡tan cerca de mí lo siento!
Una nostalgia recorre
hoy el mapa frío de mi huerto.
(Asomado a la ventana,
hoy retomo aquellos tiempos
de las tardes ateridas,
jugando de la oca al juego
-Claudio tenía por nombre,
el regalaba el contento-.
Su casa de dobe y piedra
construyó con mucho celo,
de sol a sol trabajando
-bendecida fue en enero-.
Cuánta inteligencia había
bajo el rústico sombrero
del abuelo Claudio,oyéndole
su razonar ¡cuán certero!
Contar historias, leyendas,
y largos y hermosos cuentos)
el recuerdo de mi abuelo
tráeme el decir de su voz,
chisporroteando el tuero...
Al arrimo de la lumbre
yo lo veía muy viejo
desde mi temprana edad.
De pana era su chaleco;
de azul, la camisa vieja;
de pelo cano, el cerebro.
A sus pies un lebrel era,
encendido el rojo fuego.
Me gustaba hablar con él
-de su palabra,el consejo-:
con las manos extendidas,
traía el calor remedio
a tal frío invernal, que
calaba hasta los huesos.
Oh el ayer junto a las brasas,
que mi abuelo con esmero
reaviva para calentar
la frialdad de aquel invierno.
Asomado a mi ventana
-de nieve, de agua, de viento-,
lejos marché a recordar
los instantes del momento:
aquel en que lo veía
sentado junto al rimero.
Sí: me asomo y traigo su habla
-cariñosa, de sosiego-:
un lagrimón me resbala...:
¡tan cerca de mí lo siento!
Una nostalgia recorre
hoy el mapa frío de mi huerto.
(Asomado a la ventana,
hoy retomo aquellos tiempos
de las tardes ateridas,
jugando de la oca al juego
-Claudio tenía por nombre,
el regalaba el contento-.
Su casa de dobe y piedra
construyó con mucho celo,
de sol a sol trabajando
-bendecida fue en enero-.
Cuánta inteligencia había
bajo el rústico sombrero
del abuelo Claudio,oyéndole
su razonar ¡cuán certero!
Contar historias, leyendas,
y largos y hermosos cuentos)
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