Hernán Alvarez
Poeta recién llegado
Pronto la ciudad abrirá
sus clandestinos ojos baja la sal del firmamento
habrá antorchas desfilando grises
sobre una oscura alfombra de blancas amapolas
habrá sonrisas ostentando cicatrices
habrá velorios y habrá veladas y habrá desvelos
habrá tantas serenatas como olvidos en los techos.
Pronto partirá hacia otra tierra esta tarde
de vanos arrebatos
no habrá huellas de oro viejo sobre el gélido cemento
tan pronto como pueda
el sol será un abismo en los ojos de mi encierro.
Pronto la noche conocerá al hombre
y el hombre habrá de abandonarla.