shiva
Poeta recién llegado
Salí de mi cuerpo
y entonces me vi.
sumisa, enamorada, idiota
sumergida en ti.
vi como tus ojos me miraban
y no me gustó
vi como mi cuerpo se contoneaba hasta ti
y el tuyo lo esquivó.
Salí de mi cuerpo
y entonces me vi
y no me gusté,
cediendo a todo por ti.
Me vi desde fuera
con unos ojos que no eran míos
dando todo por nada, inventando
un amor cálido, que no es más que frío.
Salí de mi cuerpo y mirándote a los ojos
vi tu rencor y tu rabia
como me culpabas de tus males, tus fracasos
y me di cuenta, de que nada cambia.
He tenido que arrancarme los ojos
y ponerlos frente a mí,
para darme buena cuenta
de que a pesar de tus "te quiero"
no sientes nada por mí.
He tenido que salir de mi cuerpo
y ponerme frente a mí misma
para ver con que poco me he conformado
para ver que migajas de tu amor
he recogido, he cosechado.
Pero no recuerdo yo haber plantado migajas
más bien haber dicho "te amo",
haberlo demostrado,
haber asumido mis errores
y haberlos ido enmendando.
Más, si recuerdo en ti promesas
que como aire llegaron y se fueron
recuerdo palabras de amor,
que simplemente, desaparecieron.
Recuerdo " te lo demostraré si me dejas",
y aún aquí, sentada, sigo esperando
mientras tú añades amigas a tu lista
como un niño que hace la carta, de los reyes magos.
He tenido que olvidarme de mi cuerpo
y de esos placeres suculentos,
para centrarme en mi alma,
y ver lo que la tuya alberga
y no es amor, sino posesión y rabia.
Un solo gesto romántico,
surge porque yo lo genero
un cariño, una palabra bonita
porque yo la creo.
No haces nada,
más que darme palabras
que ya no me sirven de nada,
y refugiarte en tu nube de humo verde
que tu risa apaga.
Pero según tú,
yo soy la que la apaga.
He tenido que salir de mi cuerpo
para ver que solo yo, hago por ti esfuerzos
que solo yo
salgo en la noche a tu encuentro.
Que me arrimo con mi amor y buena intención
y tu me dices " no te me arrimes"
y las ganas de darte amor
se fueron a los confines.
Y aún así ,sigues pensando
que tú no estás lejos...
Tú, tú y tú,
¿y yo?
si me quisieras, lucharías, demostrarías
pero de ti no sale eso,
y ya de mi tampoco,
no soy quien debe hacerlo.
Me has tenido a tu antojo siempre,
siempre que has querido tú
en cuerpo y alma a ti entregada
pese a tus mentiras, a tu juego.
y ¿ aún piensas que la oportunidad
tú me la das?.
Yo nunca te fallé,
siempre te amé, a veces también erré,
es lo que tiene el ser humano
que perfecto, no es.
Tuve que salir de mi cuerpo
y como en fase de despertar
levantarme un día y saber
que esto no es
lo que yo quiero.
No quiero darte todo por nada,
no quiero querer a quién no me da nada,
no quiero estar ahí para quién no lo está por mí,
no quiero tus promesas, ni palabras.
Quiero romanticismo, lucha y conquista
porque parece que la que lucha
aquí, siempre es la misma
y nunca ha de cansarse.
He recogido pruebas, de tu sexo con otras
he mirado hacia otro lado
he creído en ti, he perdonado
con devoción auténtica, te he amado.
He tenido que salir de mi cuerpo
para darme cuenta de tantas cosas,
de tantos hechos...
El amor se trabaja
y tan solo yo,
tengo las manos encalladas.
Soy una mujer, creo que a veces se te olvida,
en tu nube verde sumergido en tu día a día.
Soy una mujer, y como tal se me conquista.
No pienso moverme de donde estoy,
no pienso mover un dedo por nada
ni dar más amor si no lo recibo
no pienso estar más a ti atada.
No saldré más en la noche a tu encuentro
no te abrazaré cuando estés mal
no te haré cosquillas cuando estés tierno
hacia ti, no correré más.
Soy una mujer, que salió de su cuerpo
que sabe lo que quiere y lo que no
que no está dispuesta a sufrir por nada
que simplemente se cansó.
Que se acostumbró a tenerte y perderte
que se acostumbró a tu falta de ilusión
que se acostumbró a dar cariño a la pared
que desilusionada y decepcionada
TE DICE ADIOS.
y entonces me vi.
sumisa, enamorada, idiota
sumergida en ti.
vi como tus ojos me miraban
y no me gustó
vi como mi cuerpo se contoneaba hasta ti
y el tuyo lo esquivó.
Salí de mi cuerpo
y entonces me vi
y no me gusté,
cediendo a todo por ti.
Me vi desde fuera
con unos ojos que no eran míos
dando todo por nada, inventando
un amor cálido, que no es más que frío.
Salí de mi cuerpo y mirándote a los ojos
vi tu rencor y tu rabia
como me culpabas de tus males, tus fracasos
y me di cuenta, de que nada cambia.
He tenido que arrancarme los ojos
y ponerlos frente a mí,
para darme buena cuenta
de que a pesar de tus "te quiero"
no sientes nada por mí.
He tenido que salir de mi cuerpo
y ponerme frente a mí misma
para ver con que poco me he conformado
para ver que migajas de tu amor
he recogido, he cosechado.
Pero no recuerdo yo haber plantado migajas
más bien haber dicho "te amo",
haberlo demostrado,
haber asumido mis errores
y haberlos ido enmendando.
Más, si recuerdo en ti promesas
que como aire llegaron y se fueron
recuerdo palabras de amor,
que simplemente, desaparecieron.
Recuerdo " te lo demostraré si me dejas",
y aún aquí, sentada, sigo esperando
mientras tú añades amigas a tu lista
como un niño que hace la carta, de los reyes magos.
He tenido que olvidarme de mi cuerpo
y de esos placeres suculentos,
para centrarme en mi alma,
y ver lo que la tuya alberga
y no es amor, sino posesión y rabia.
Un solo gesto romántico,
surge porque yo lo genero
un cariño, una palabra bonita
porque yo la creo.
No haces nada,
más que darme palabras
que ya no me sirven de nada,
y refugiarte en tu nube de humo verde
que tu risa apaga.
Pero según tú,
yo soy la que la apaga.
He tenido que salir de mi cuerpo
para ver que solo yo, hago por ti esfuerzos
que solo yo
salgo en la noche a tu encuentro.
Que me arrimo con mi amor y buena intención
y tu me dices " no te me arrimes"
y las ganas de darte amor
se fueron a los confines.
Y aún así ,sigues pensando
que tú no estás lejos...
Tú, tú y tú,
¿y yo?
si me quisieras, lucharías, demostrarías
pero de ti no sale eso,
y ya de mi tampoco,
no soy quien debe hacerlo.
Me has tenido a tu antojo siempre,
siempre que has querido tú
en cuerpo y alma a ti entregada
pese a tus mentiras, a tu juego.
y ¿ aún piensas que la oportunidad
tú me la das?.
Yo nunca te fallé,
siempre te amé, a veces también erré,
es lo que tiene el ser humano
que perfecto, no es.
Tuve que salir de mi cuerpo
y como en fase de despertar
levantarme un día y saber
que esto no es
lo que yo quiero.
No quiero darte todo por nada,
no quiero querer a quién no me da nada,
no quiero estar ahí para quién no lo está por mí,
no quiero tus promesas, ni palabras.
Quiero romanticismo, lucha y conquista
porque parece que la que lucha
aquí, siempre es la misma
y nunca ha de cansarse.
He recogido pruebas, de tu sexo con otras
he mirado hacia otro lado
he creído en ti, he perdonado
con devoción auténtica, te he amado.
He tenido que salir de mi cuerpo
para darme cuenta de tantas cosas,
de tantos hechos...
El amor se trabaja
y tan solo yo,
tengo las manos encalladas.
Soy una mujer, creo que a veces se te olvida,
en tu nube verde sumergido en tu día a día.
Soy una mujer, y como tal se me conquista.
No pienso moverme de donde estoy,
no pienso mover un dedo por nada
ni dar más amor si no lo recibo
no pienso estar más a ti atada.
No saldré más en la noche a tu encuentro
no te abrazaré cuando estés mal
no te haré cosquillas cuando estés tierno
hacia ti, no correré más.
Soy una mujer, que salió de su cuerpo
que sabe lo que quiere y lo que no
que no está dispuesta a sufrir por nada
que simplemente se cansó.
Que se acostumbró a tenerte y perderte
que se acostumbró a tu falta de ilusión
que se acostumbró a dar cariño a la pared
que desilusionada y decepcionada
TE DICE ADIOS.