Julio César de Méndez
Poeta recién llegado
La he pasado muchos días pensando en ti
Pensando en que sucederia si me amaras
Y en realidad me encantaría que así lo fuera
Algunos dicen que busco tu amor por despecho
Pero en realidad que me amen es lo único que quiero
Le soy fiel a quien es fiel conmigo
Me enamoré de ti en mis sueños
Donde estabas a mi lado feliz
Me encantó hacerte sonreír
Y tu presencia llenaba hasta lo más íntimo de mi alma
Con un dulce calor que me apaciguaba
Era ese el poder que ejercía tu amor
Pero sabes que al despertar de esas ilusiones
Me di cuenta que sólo existías en ellos
Que la realidad me llenaba de vacios
Donde lo único que existía era el recuerdo
De algo que jamás existió
Maldita realidad con tus bufones
Es mejor vivir en un mundo de fantasía
No me preocuparía porque nada es real
Amaríamos sin alguna vanidad
Jugaríamos el juego de la vida divirtiéndonos
Sólo nos ocuparíamos de vivir y amarnos
Pero nada de eso existe en la vida
Te amé cuando ni siquiera veía tu rostro
Me enamoré a pesar de que fueras mi imaginación
Pero, de lo que conocí, fue eso lo mejor
Adorarte y saciarme de ti sin que te niegues
Y lo irónico es que nada de eso es existente
Sólo fuiste producto de mi trastorno
Pensando en que sucederia si me amaras
Y en realidad me encantaría que así lo fuera
Algunos dicen que busco tu amor por despecho
Pero en realidad que me amen es lo único que quiero
Le soy fiel a quien es fiel conmigo
Me enamoré de ti en mis sueños
Donde estabas a mi lado feliz
Me encantó hacerte sonreír
Y tu presencia llenaba hasta lo más íntimo de mi alma
Con un dulce calor que me apaciguaba
Era ese el poder que ejercía tu amor
Pero sabes que al despertar de esas ilusiones
Me di cuenta que sólo existías en ellos
Que la realidad me llenaba de vacios
Donde lo único que existía era el recuerdo
De algo que jamás existió
Maldita realidad con tus bufones
Es mejor vivir en un mundo de fantasía
No me preocuparía porque nada es real
Amaríamos sin alguna vanidad
Jugaríamos el juego de la vida divirtiéndonos
Sólo nos ocuparíamos de vivir y amarnos
Pero nada de eso existe en la vida
Te amé cuando ni siquiera veía tu rostro
Me enamoré a pesar de que fueras mi imaginación
Pero, de lo que conocí, fue eso lo mejor
Adorarte y saciarme de ti sin que te niegues
Y lo irónico es que nada de eso es existente
Sólo fuiste producto de mi trastorno
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