Andres De Loretto
Poeta recién llegado
AMADA MÍA
En la sentencia de un caricia que danza por tu mejilla,
En el suave silencio que provocan tus manos en mi corazón,
Te conviertes en mi alma abrigándola del frió,
Es así como Mis latidos toman el tono de tu voz
Revoloteando con tu sonrisa que llena mi mundo cuando me miras,
Eres mi pequeña niña con aroma a mariposa,
Eres mi tierna flor vestida de ángel solo para mí,
mientras todo se convierte y sabe a ti,
Me llenas de ti misma perdiéndome para siempre en tu abrazo,
Te llamo y me respondes sin voz,
materializándote en la ilusión a la que me aferras por siempre,
te amo tanto amor que mis lagrimas son solo tuyas,
eternas para ti, solo para ti mi bello cielo,
pedacito de mi alma melancólica de haber estado sin ti,
De tú ausencia que alarga mis segundos de locura,
De la triste espera de nunca verte llegar que mata mi razón,
Eres y no eres desasiéndote entre mis brazos.
La noche se viste del color de tu piel,
Mientras la luna taciturna se enamora de tu boca mía,
Te paseas frágil como mi propia ilusión,
Me besas y escribes tu nombre con tus labios en mi almohada,
Proyectando así el delicado deleite de nuestra pasión
En tus pasitos de miel que cubren la luna.
Me vuelves a besar y me dejas agónico por más,
Rehabilitando los suspiros que estaban condenados a muerte,
Por favor Quédate y no me dejes nunca jamás,
Que es tu vida mi vida la que me permite respirar.
Tan solo tú, mi niña con perfume de ángel,
Lo más importante de mi propia existencia hecha tuya.
Tú, quien da a mi oscuridad el brillo de tu sonrisa,
Tú, mi eterna amada mía.
En la sentencia de un caricia que danza por tu mejilla,
En el suave silencio que provocan tus manos en mi corazón,
Te conviertes en mi alma abrigándola del frió,
Es así como Mis latidos toman el tono de tu voz
Revoloteando con tu sonrisa que llena mi mundo cuando me miras,
Eres mi pequeña niña con aroma a mariposa,
Eres mi tierna flor vestida de ángel solo para mí,
mientras todo se convierte y sabe a ti,
Me llenas de ti misma perdiéndome para siempre en tu abrazo,
Te llamo y me respondes sin voz,
materializándote en la ilusión a la que me aferras por siempre,
te amo tanto amor que mis lagrimas son solo tuyas,
eternas para ti, solo para ti mi bello cielo,
pedacito de mi alma melancólica de haber estado sin ti,
De tú ausencia que alarga mis segundos de locura,
De la triste espera de nunca verte llegar que mata mi razón,
Eres y no eres desasiéndote entre mis brazos.
La noche se viste del color de tu piel,
Mientras la luna taciturna se enamora de tu boca mía,
Te paseas frágil como mi propia ilusión,
Me besas y escribes tu nombre con tus labios en mi almohada,
Proyectando así el delicado deleite de nuestra pasión
En tus pasitos de miel que cubren la luna.
Me vuelves a besar y me dejas agónico por más,
Rehabilitando los suspiros que estaban condenados a muerte,
Por favor Quédate y no me dejes nunca jamás,
Que es tu vida mi vida la que me permite respirar.
Tan solo tú, mi niña con perfume de ángel,
Lo más importante de mi propia existencia hecha tuya.
Tú, quien da a mi oscuridad el brillo de tu sonrisa,
Tú, mi eterna amada mía.