AL TEATRO
Nos vamos al teatro ilusionados
pues actuarán artistas reputados.
Sentados en los cómodos sillones
esperamos que se alcen los telones.
Aplaudimos las bellas actuaciones
que nos dan alegrías y emociones.
Premiamos al prestidigitador,
al malabarista y al buen actor.
Olvidamos los años dedicados
al trabajo limando imperfecciones
y a vencer, de la escena, su temor.
Extremada labor,
tenaz dedicación y gran paciencia
para adquirir la precisa experiencia.