Nicolás Zzcko
Nicklas Trejo
[video=youtube;0ysJexQrmj4]http://www.youtube.com/watch?v=0ysJexQrmj4&feature=youtu.be[/video]
Llorando y sintiendo temor en la noche póstuma,
con el dolor cada vez más profundo y terco,
asombrado por la belleza y entoldada sonata,
la música clásica me hace llorar más que nada.
Chopin, francés, elegante, fino y desbordante,
con pesadumbre y tétricos loores canta para Dios,
me reclaman que Él nunca jamás lo escuchó,
sin en cambio, la amargura se ha apoderado,
cual un cambio de tintes vanos, tan distantes.
Ha cambiado en este momento el color de nuevo,
salen de las notas alegres tonos burlescos,
pero súbita y abrumadoramente se opacan cual lucero,
como el brillo de los ojos recios y soñadores,
antes llenos de vivos colores, sintuosa musa.
Nocturno, frío y seco está mi pecho por todo,
aviento mis pensamientos hacía el sucio lodo,
y entre música cada vez más y más lúgubre,
aterrado me encuentro, aflijido en mi mente,
no hay, ni habrá nada por qué querer luchar,
¿en todo momento las dudas me van a controlar?
Jamás, replica mi alma aún con esfuerzos,
aún más que cuando escucho entre versos,
una premonición de ternura se encuentra,
mi arte se transforma en una dislexia, capricho,
oh, fiel y sincero, hazme sentir peor que un perro.
Destierra y maldíceme, desaparta de mi su recuerdo...
Chopin, está vivo en la alma mía, y en el sepulcro muerto,
así es, y así será, para siempre jamás tu bendito recuerdo.
Llorando y sintiendo temor en la noche póstuma,
con el dolor cada vez más profundo y terco,
asombrado por la belleza y entoldada sonata,
la música clásica me hace llorar más que nada.
Chopin, francés, elegante, fino y desbordante,
con pesadumbre y tétricos loores canta para Dios,
me reclaman que Él nunca jamás lo escuchó,
sin en cambio, la amargura se ha apoderado,
cual un cambio de tintes vanos, tan distantes.
Ha cambiado en este momento el color de nuevo,
salen de las notas alegres tonos burlescos,
pero súbita y abrumadoramente se opacan cual lucero,
como el brillo de los ojos recios y soñadores,
antes llenos de vivos colores, sintuosa musa.
Nocturno, frío y seco está mi pecho por todo,
aviento mis pensamientos hacía el sucio lodo,
y entre música cada vez más y más lúgubre,
aterrado me encuentro, aflijido en mi mente,
no hay, ni habrá nada por qué querer luchar,
¿en todo momento las dudas me van a controlar?
Jamás, replica mi alma aún con esfuerzos,
aún más que cuando escucho entre versos,
una premonición de ternura se encuentra,
mi arte se transforma en una dislexia, capricho,
oh, fiel y sincero, hazme sentir peor que un perro.
Destierra y maldíceme, desaparta de mi su recuerdo...
Chopin, está vivo en la alma mía, y en el sepulcro muerto,
así es, y así será, para siempre jamás tu bendito recuerdo.
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