HUMBERTO SANTIAGO
Poeta recién llegado
A veces
Viajar en las auroras de un recuerdo que muere
y encontrar en ellos,
la magia de nuestro primer encuentro
donde un milagro sutil y perpetuo
trataba de enlazar tu caminar y el mío.
Como aquellos días, hoy
puedo encontrar entre mis incontables pensamientos
aquellas risas de esperanzas inciertas
donde el sentimiento de un amor nublado
era la bandera ingenua que adornaba mi vida.
Pero a veces,
escucho las tonadas del corazón herido,
que se aqueja de dolor y se marchita,
luchando para ganar algo perdido,
mintiéndose asi mismo, por encontrar en ti
la calma y la nobleza que jamás habría de hallar.
Y a veces también,
siento que aquel milagro de encontrarte
fue solo el disfraz de una mala careta,
que mostrándome espejismos de sonrisas de vida
mi muerte descaradamente la anunciaba.
Viajar en las auroras de un recuerdo que muere
y encontrar en ellos,
la magia de nuestro primer encuentro
donde un milagro sutil y perpetuo
trataba de enlazar tu caminar y el mío.
Como aquellos días, hoy
puedo encontrar entre mis incontables pensamientos
aquellas risas de esperanzas inciertas
donde el sentimiento de un amor nublado
era la bandera ingenua que adornaba mi vida.
Pero a veces,
escucho las tonadas del corazón herido,
que se aqueja de dolor y se marchita,
luchando para ganar algo perdido,
mintiéndose asi mismo, por encontrar en ti
la calma y la nobleza que jamás habría de hallar.
Y a veces también,
siento que aquel milagro de encontrarte
fue solo el disfraz de una mala careta,
que mostrándome espejismos de sonrisas de vida
mi muerte descaradamente la anunciaba.
Y hoy,
cuando la sinfonía del dolor se aleja
solo escucho los ecos de lo que
está muriendo . Y se marcha contigo para siempre.
cuando la sinfonía del dolor se aleja
solo escucho los ecos de lo que
está muriendo . Y se marcha contigo para siempre.