A una querida amiga

rulka

Poeta recién llegado
Ahora te alejas entrecruzando dedos

Compartiendo un calor que creías olvidado

Y cuando decida dar una última mirada en la nostalgia

Y veas como sonríen mis ojos

Bajo una pequeña sombra

Ignóralos

Pues de lo que tanto te correspondió como mujer

Tanto siento que no estaba dispuesta a liberar

De su jaula de recelo

Es que en el fondo no soy más que un niño pequeño

Y si mis fracciones expulsan el aroma de la melancolía

Es por que todavía ansío tu atención

De tu siempre dulce compañía

Pero construida bajo un cimiento de egoísmo


Puedo asegurar que el cariño nunca te o negué

Pero el tema se reduce a proporciones

Pues si de mis miradas te alimentabas como migajas

Y de mis monosílabos componías canciones

Yo siempre recibí el banquete de tu disposición

Y de tus palabras no esperaba menos que sinfonías

Sinfonías eternas, sublimes y esperanzadoras (Marcadas por tu visión a futuro)

Que disminuían al porte de una inseguridad innecesaria

Al momento que mi alejamiento (involuntario) interrumpía

Creo que los parámetros de mi interés fueron siempre claros

Aunque triunfaron ante tus ojos las ilusiones cegadoras

Subjetividad sufriente, solitaria sobrepasaste la amargura final

Abandonada te enfrentaste a la realidad, desarmada y desamparada

¿Y la figura de aquel semblante? Lloraron las nubes

La respuesta gimió clara y fría en una noche de insomnio


Por eso corta ya aquella cuerda de recuerdo

Aprovecha que tus ropas han sido infladas por el viento

Y que tus zapatos navegan ahora por un océano nuevo

A descubrir tierras de oportunidades, experiencias, ilusiones

¡A lo que tanto eres merecida!

¡A mar! ¡Amar!


Debo admitir que mi esencia libera una chispa de arrepentimiento

De aquella voz de voto solitaria

Aplastada por la mayoría

Aquella que ahogo bajo razonamientos

Voz de conciencia ignorante y reprimida

Pues existiendo la clara conveniencia (¡Tenías todo a favor!)

Solo no lograste despertar con caricias mi pasión

Que por numerosos otoños ha permanecido dormida

Y aunque mi corazón pueda bailar un pausado vals

Al ritmo de un lento “Y que hubiera sido”

Prefiero despedirte con una sonrisa honesta

Desde este puerto desvalido

Si es que mi corazón decide latir decaído

Es por que a sus ojos no existe el error, sino el movimiento

Y aquí permanezco yo, estancado a la compañía de recuerdos

Observando como vuela fuera de mí alcance otra oportunidad

Libre, feliz y querida

Pero aquello no debe ser tu preocupación

No ahora…

Te deseo la mejor de la suerte​
 
muy noble mensaje nos deja, saludos cordiales
Ahora te alejas entrecruzando dedos

Compartiendo un calor que creías olvidado

Y cuando decida dar una última mirada en la nostalgia

Y veas como sonríen mis ojos

Bajo una pequeña sombra

Ignóralos

Pues de lo que tanto te correspondió como mujer

Tanto siento que no estaba dispuesta a liberar

De su jaula de recelo

Es que en el fondo no soy más que un niño pequeño

Y si mis fracciones expulsan el aroma de la melancolía

Es por que todavía ansío tu atención

De tu siempre dulce compañía

Pero construida bajo un cimiento de egoísmo


Puedo asegurar que el cariño nunca te o negué

Pero el tema se reduce a proporciones

Pues si de mis miradas te alimentabas como migajas

Y de mis monosílabos componías canciones

Yo siempre recibí el banquete de tu disposición

Y de tus palabras no esperaba menos que sinfonías

Sinfonías eternas, sublimes y esperanzadoras (Marcadas por tu visión a futuro)

Que disminuían al porte de una inseguridad innecesaria

Al momento que mi alejamiento (involuntario) interrumpía

Creo que los parámetros de mi interés fueron siempre claros

Aunque triunfaron ante tus ojos las ilusiones cegadoras

Subjetividad sufriente, solitaria sobrepasaste la amargura final

Abandonada te enfrentaste a la realidad, desarmada y desamparada

¿Y la figura de aquel semblante? Lloraron las nubes

La respuesta gimió clara y fría en una noche de insomnio


Por eso corta ya aquella cuerda de recuerdo

Aprovecha que tus ropas han sido infladas por el viento

Y que tus zapatos navegan ahora por un océano nuevo

A descubrir tierras de oportunidades, experiencias, ilusiones

¡A lo que tanto eres merecida!

¡A mar! ¡Amar!


Debo admitir que mi esencia libera una chispa de arrepentimiento

De aquella voz de voto solitaria

Aplastada por la mayoría

Aquella que ahogo bajo razonamientos

Voz de conciencia ignorante y reprimida

Pues existiendo la clara conveniencia (¡Tenías todo a favor!)

Solo no lograste despertar con caricias mi pasión

Que por numerosos otoños ha permanecido dormida

Y aunque mi corazón pueda bailar un pausado vals

Al ritmo de un lento “Y que hubiera sido”

Prefiero despedirte con una sonrisa honesta

Desde este puerto desvalido

Si es que mi corazón decide latir decaído

Es por que a sus ojos no existe el error, sino el movimiento

Y aquí permanezco yo, estancado a la compañía de recuerdos

Observando como vuela fuera de mí alcance otra oportunidad

Libre, feliz y querida

Pero aquello no debe ser tu preocupación

No ahora…

Te deseo la mejor de la suerte​
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba