Teresa Hernández
Poeta recién llegado
A TU CORAZÓN MAESTRO
Si en medio de la complejidad
de tu diario vivir,
adviertes que una vocecilla tenue
agrieta tu rutina,
no la ignores,
es la voz del corazón.
Porque tu subconsciente
se ha dado cuenta
de algo que tu prefieres ignorar,
desplazándote por la vida
automatizado,
olvidando que eres un maestro,
que debe amarse a si mismo
para dar enseñanza con amor
a esas caritas sucias,
inocentes, ingenuas, sinceras
y carentes de amor muchas veces
llamados niños.
Ellos te ven sedientos
de aprender.
Ellos creen en la nobleza
de tu palabra,
en la firmeza de tu profesión
y en la dadivosidad de tu sabiduría
Ellos creen en ti,
te ven perfecto,
incapaz de divagar
en tu carrera.
Ellos te aman,
cultiva su amor
Ellos te admiran,
no los decepciones.
Ellos te imitan.
Crea de ti
un modelo de ser humano.
Ayuda a la niñez.
¡Vive! esta realidad.
¡Ámate! y da amor,
ello conllevara a tu eficacia
como educador.
¡Porque el amor lo puede todo!
Disfruta el afecto
que el alumno ponga en ti!
Por lo menos,
en medio de la confusión de la vida
y la maldad de este mundo,
alguien
cree en ti.
Si en medio de la complejidad
de tu diario vivir,
adviertes que una vocecilla tenue
agrieta tu rutina,
no la ignores,
es la voz del corazón.
Porque tu subconsciente
se ha dado cuenta
de algo que tu prefieres ignorar,
desplazándote por la vida
automatizado,
olvidando que eres un maestro,
que debe amarse a si mismo
para dar enseñanza con amor
a esas caritas sucias,
inocentes, ingenuas, sinceras
y carentes de amor muchas veces
llamados niños.
Ellos te ven sedientos
de aprender.
Ellos creen en la nobleza
de tu palabra,
en la firmeza de tu profesión
y en la dadivosidad de tu sabiduría
Ellos creen en ti,
te ven perfecto,
incapaz de divagar
en tu carrera.
Ellos te aman,
cultiva su amor
Ellos te admiran,
no los decepciones.
Ellos te imitan.
Crea de ti
un modelo de ser humano.
Ayuda a la niñez.
¡Vive! esta realidad.
¡Ámate! y da amor,
ello conllevara a tu eficacia
como educador.
¡Porque el amor lo puede todo!
Disfruta el afecto
que el alumno ponga en ti!
Por lo menos,
en medio de la confusión de la vida
y la maldad de este mundo,
alguien
cree en ti.