A tres Metros
A tres metros...
hay una escultura viva,
una poesía hecha vida,
una imagen llena de colores
una niña digna de ser querida.
A tres metros...
está aquella mujer que se robó mi corazón
aquella niña que me despertó, me ilusionó, me enamoró...
aquella figura que me recalca que no la he podido sacar de mi pensamiento,
aquella persona que no me querrá ver ni en pesadillas por el dolor que una vez le generé.
A tres metros...
Está ella, linda y cautivadora como siempre,
sencilla y callada como si ocultara algo,
espléndida y modesta con una palpable soledad.
A tres metros...
hay un amor cautivo,
hay una oportunidad imposible,
una mujer confundida y a su vez ignorante a lo que estoy sintiendo,
hay una tormenta de sabiduría plasmada en su armonioso cuerpo.
A tres metros...
hay una niña que no se volverá a fijar en mí
hay una falsa ilusión,
hay un gran desamor
a tres metros estoy de ella suplicándole perdón.
A tres metros...
hay una escultura viva,
una poesía hecha vida,
una imagen llena de colores
una niña digna de ser querida.
A tres metros...
está aquella mujer que se robó mi corazón
aquella niña que me despertó, me ilusionó, me enamoró...
aquella figura que me recalca que no la he podido sacar de mi pensamiento,
aquella persona que no me querrá ver ni en pesadillas por el dolor que una vez le generé.
A tres metros...
Está ella, linda y cautivadora como siempre,
sencilla y callada como si ocultara algo,
espléndida y modesta con una palpable soledad.
A tres metros...
hay un amor cautivo,
hay una oportunidad imposible,
una mujer confundida y a su vez ignorante a lo que estoy sintiendo,
hay una tormenta de sabiduría plasmada en su armonioso cuerpo.
A tres metros...
hay una niña que no se volverá a fijar en mí
hay una falsa ilusión,
hay un gran desamor
a tres metros estoy de ella suplicándole perdón.