Axel Nocheb
Poeta recién llegado
Podría escribir los poemas más hermosos
Podría alimentar mi ego de ajena caída
Inclusive podría dejar de usar esos horrendos anteojos
Pero nunca alimentar a mi alma vacía
Recuerdo, qué recuerdo, no recuerdo
Pero yace en mí, algún momento
Mi cerebro sólo consta del hemisferio izquierdo
Es un tonto, tonto pensamiento
¿Podía vivir con tu constante envejecimiento?
¿Merecías que recordara nuestro reflejo?
No queda en mí ni el seco, seco sentimiento
A decir verdad tu repentino ¡NO! me dejó perplejo (Por no decir pendejo)
En otros ojos te hallo a ti, que mierda de proyección
Pero sin embargo todo eso me es inevitable
Pues por tu ausencia, nació mi emancipación
Libre, feliz y estable; libre, feliz y estable; libre, feliz y estable
¿Es certero que soy libre, feliz y estable?
Podría alimentar mi ego de ajena caída
Inclusive podría dejar de usar esos horrendos anteojos
Pero nunca alimentar a mi alma vacía
Recuerdo, qué recuerdo, no recuerdo
Pero yace en mí, algún momento
Mi cerebro sólo consta del hemisferio izquierdo
Es un tonto, tonto pensamiento
¿Podía vivir con tu constante envejecimiento?
¿Merecías que recordara nuestro reflejo?
No queda en mí ni el seco, seco sentimiento
A decir verdad tu repentino ¡NO! me dejó perplejo (Por no decir pendejo)
En otros ojos te hallo a ti, que mierda de proyección
Pero sin embargo todo eso me es inevitable
Pues por tu ausencia, nació mi emancipación
Libre, feliz y estable; libre, feliz y estable; libre, feliz y estable
¿Es certero que soy libre, feliz y estable?