HERNANC
Poeta recién llegado
Corría el año 1973, y las preocupaciones aumentaban,
¿Que hace ese hijo de Cayeto rondando mi casa?
Querrá solo conocer, disfrutar y huir, así él pensaba,
Y los consejos con su hija mayor, el cada día, repasa.
Fue inútil su ira, su audacia y constante vigilancia,
Su Deysi enamorada y el pallulito de amor colmado,
Quitaba su pie de la entrada guardando la distancia,
Al presentir que Don Chico había desembarcado.
Jamás su boca fue soez para conmigo, ni su mirada
Cargada de odio alguno, más bien de cariño y respeto,
¿Deysi ya le diste de comer a Ruben? Preguntaba,
A pesar de haberme conocido, culichoso y careto.
Lo llevo en mi alma y mi Deysi lo trae consigo,
A su padre incomparable, su hija respira y transpira,
Sacrificado, cumplió su misión de padre, soy testigo,
Y trató de educar a sus hijos como buen padre aspira.
Aun enojado con su enfermedad de muerte,
Se atrevió a bromear sobre mi trabajo lejano
“Por eso es bueno tener dos” me advierte,
Rei yo, ella no, por ese consejo de gitano.
Mi Suegro, Francisco Pereira hoy cumpliría años,
Comeríamos pastel y cantaríamos alabanzas,
Orgulloso y consentido en medio de sus rebaños
Contaría alegre sus entretenidas remembranzas.
Hernanc, 9 de octubre 2017
¿Que hace ese hijo de Cayeto rondando mi casa?
Querrá solo conocer, disfrutar y huir, así él pensaba,
Y los consejos con su hija mayor, el cada día, repasa.
Fue inútil su ira, su audacia y constante vigilancia,
Su Deysi enamorada y el pallulito de amor colmado,
Quitaba su pie de la entrada guardando la distancia,
Al presentir que Don Chico había desembarcado.
Jamás su boca fue soez para conmigo, ni su mirada
Cargada de odio alguno, más bien de cariño y respeto,
¿Deysi ya le diste de comer a Ruben? Preguntaba,
A pesar de haberme conocido, culichoso y careto.
Lo llevo en mi alma y mi Deysi lo trae consigo,
A su padre incomparable, su hija respira y transpira,
Sacrificado, cumplió su misión de padre, soy testigo,
Y trató de educar a sus hijos como buen padre aspira.
Aun enojado con su enfermedad de muerte,
Se atrevió a bromear sobre mi trabajo lejano
“Por eso es bueno tener dos” me advierte,
Rei yo, ella no, por ese consejo de gitano.
Mi Suegro, Francisco Pereira hoy cumpliría años,
Comeríamos pastel y cantaríamos alabanzas,
Orgulloso y consentido en medio de sus rebaños
Contaría alegre sus entretenidas remembranzas.
Hernanc, 9 de octubre 2017