hades-etrusco
Poeta recién llegado
Aqui
Abortándote mi existencia,
Incrustando mi parte más oscura y putrefactizada
Entre tinta y murallas de papel.
Mujer
Somos una bomba de tiempo,
¡Tu!, el caramelo de dios.
¡Pero yo!...
Soy solo el envoltorio,
Lo que sobra de todo,
La basura que recorre a rastras las calles de esta ciudad,
Por la voluntad del viento
Y que tarde que temprano termina siendo reciclado.
¡Tengo un secreto para ti!
¿Te cuento?, ¿si?
¡Estas desquiciada¡
¡Eres una demente¡
¡Te haz enamorado de un fantasma¡
yo...
Soy solo un concepto efímero
A través del cual
Mide las magnitudes de tu alma
Tu dolor, tu felicidad
Un cadáver cuando abandona su pluma
Y en mi caso, viceversa.
Extasiada por este impulso energético
Arraigado en tus neuronas
que a veces sueles llamar, amor
Fermentada constantemente en los poros de mi piel
Haz venido a esta tierra de nadie
A estas trincheras urbanas
Donde todos somos carne de cañón
Para bautizar cada cosa que ocupa
Un lugar en el espacio con tu ámbar sagrado
Mi dulcinea de barrio
no somos culpables de la perversidad
De nuestra inocencia
Victimas de un dios
Que no deja de vomitar su bilis sobre nosotros
que no deja de masturbarse con su dolor
Siempre haciendo de cada momento hostil
una metamorfosis del edén
Donde este producto defectuoso de la sociedad,
Este prostíbulo andante de anhelos desaforados
solo se proyecta inmenso a través de tus pupilas
Y tu
Terminass siempre por albergar
El ADN del universo
Abortándote mi existencia,
Incrustando mi parte más oscura y putrefactizada
Entre tinta y murallas de papel.
Mujer
Somos una bomba de tiempo,
¡Tu!, el caramelo de dios.
¡Pero yo!...
Soy solo el envoltorio,
Lo que sobra de todo,
La basura que recorre a rastras las calles de esta ciudad,
Por la voluntad del viento
Y que tarde que temprano termina siendo reciclado.
¡Tengo un secreto para ti!
¿Te cuento?, ¿si?
¡Estas desquiciada¡
¡Eres una demente¡
¡Te haz enamorado de un fantasma¡
yo...
Soy solo un concepto efímero
A través del cual
Mide las magnitudes de tu alma
Tu dolor, tu felicidad
Un cadáver cuando abandona su pluma
Y en mi caso, viceversa.
Extasiada por este impulso energético
Arraigado en tus neuronas
que a veces sueles llamar, amor
Fermentada constantemente en los poros de mi piel
Haz venido a esta tierra de nadie
A estas trincheras urbanas
Donde todos somos carne de cañón
Para bautizar cada cosa que ocupa
Un lugar en el espacio con tu ámbar sagrado
Mi dulcinea de barrio
no somos culpables de la perversidad
De nuestra inocencia
Victimas de un dios
Que no deja de vomitar su bilis sobre nosotros
que no deja de masturbarse con su dolor
Siempre haciendo de cada momento hostil
una metamorfosis del edén
Donde este producto defectuoso de la sociedad,
Este prostíbulo andante de anhelos desaforados
solo se proyecta inmenso a través de tus pupilas
Y tu
Terminass siempre por albergar
El ADN del universo