Ruliitaa.G
Poeta recién llegado
"Quiero ser escritora", solía decir. "No de esas que escriben versos estructurados, pues corren el riesgo de transformarse en canciones... y la profundidad de las palabras en un conjunto de notas se pierde, la mente convencional de los seres humanos no profundos la estudia de memoria pero no la analiza. La potencia de la garganta vomita las frases y ellas se disipan en la atmósfera como humo de asado un mediodía de domingo. Conclusión: el cerebro "común" (o más bien llamado "cuerdo") no procesa lo que grita en tonos sostenidos y bemoles, así el corazón no pretende sentir."
Unos años después, una sonrisa dibuja en su rostro una especie de felicidad hipócrita al recordar sus pensamientos. Tiene apariencia de felicidad, pero sí, definitivamente esa sonrisa lleva esencia nostálgica. "Uno nunca cumple lo que dice o piensa, un tiempo después, el pasado, el presente, y el futuro se mezclan en un cóctel de contradicciones".
Eso porque hoy escribe, escribe puros versos, y la mayoría rimados (aunque no sean para esculpirse entre falsetes, las rimas son un sinónimo de melodía, y cobran más importancia que de lo que están compuestas realmente).
Luego, una hoja de papel en sus manos, y una lágrima que recorrió la odisea de atravesar su sonrisa, hace esparcir la tinta vieja que esfuma el dibujo. En él, un título... "El sistema solar", y una línea casi sin pulso que lo tacha; junto a él, otro título... "El sistema iactantis". Un sol al centro representado como una bolsa de dinero (sus rayos de luz son la refulgencia del oro). La capa de ozono que es invisible en esa imagen es sinónimo de "egocentrismo" y en cada uno de los círculos que representan las órbitas, están girando alrededor del oro las esferas color rosa que representan al cerebro humano (mente y pensamientos).
Y recuerda lo que pensó... eso del cóctel de contradicciones en el tiempo. Recapacita, y observa detalladamente... en este caso, el dibujo que creó aquella niña de 12, también pudo haber sido creado por la joven que ahora carga con 17... en este caso, ese cóctel de contradicciones no existe.
Deja caer la hoja de papel que es mecida unos segundos por el aire hasta que toca el suelo, ella, agotada de pensar, se deja caer de forma abandonada en el colchón de su cama... para seguir pensando (tal vez cree que la posición en que engendra los pensamientos tiene que ver con el cansancio que provocan).
"La vida hoy se define como un manojo de papeles en donde están impresas las caras de ciertos tipos; todos políticos, militares o valientes guerreros (supuestamente contribuyeron en algo para mejorar la sociedad, aunque sólo el 5% de esa sociedad conoce el porqué de su presencia en esos papeles de valor). Según quién sea el hombre y el número de la esquina, el costo es mayor o menor.
Con un papel de número 50, se compra la ética de un policía, por ejemplo, y en algunos casos de suerte con un papel número 20. Con millones de papeles número 50 se compra la ética de algún político (eso es porque los políticos son de más importancia... ¿quién lo firma? No sé).
Con ningún papel, la vida de una persona se acorta, y más si está enferma, un médico no pone las manos en el fuego por nadie... a menos que haya de por medio un papel con un número y una cara. La justicia de una persona sin papel no tiene importancia par un abogado (¿quién osaría defender a un pobre?). La injusticia de un hombre de 10 papeles número 100 (o eso estima una adolescente de 17), es defendido a veces incoherentemente por un abogado. La sexualidad de una joven cuesta unos pocos papeles que sirven para alimentarse ella y sus hijos. Las ilusiones de un niño de 5 años son posibles si sus padres guardan papeles de caras y números en la caja fuerte de su casa. Las ilusiones de un niño de 5 años que no tiene siquiera casa, donde tener una caja fuerte, donde tener papeles, son inalcanzables; más aún cuando con el correr del tiempo el frío en sus pies en invierno las van asesinando. Con un par de papeles de alto monto, un bisturí inesperado le quita la vida a un niño, y transforma a una mujer en asesina. ¿Para qué seguir Dios mío? Esta cadena de pensamientos, está saliéndose de mí..." y entre la bruma de esos pensamientos disipados, la joven de 17 consigue uno de los boletos al mundo dorado.
Gracias al cielo sigue albergando ese pensar de niña, y gracias al cielo tiene posibilidades de poseer cientos de papeles con caras y números; para que sus pensamientos tengan importancia en los demás cerebros... que continúan girando en sus órbitas, protegidos por su capa de egocentrismo, alrededor de su sol de dinero.
Unos años después, una sonrisa dibuja en su rostro una especie de felicidad hipócrita al recordar sus pensamientos. Tiene apariencia de felicidad, pero sí, definitivamente esa sonrisa lleva esencia nostálgica. "Uno nunca cumple lo que dice o piensa, un tiempo después, el pasado, el presente, y el futuro se mezclan en un cóctel de contradicciones".
Eso porque hoy escribe, escribe puros versos, y la mayoría rimados (aunque no sean para esculpirse entre falsetes, las rimas son un sinónimo de melodía, y cobran más importancia que de lo que están compuestas realmente).
Luego, una hoja de papel en sus manos, y una lágrima que recorrió la odisea de atravesar su sonrisa, hace esparcir la tinta vieja que esfuma el dibujo. En él, un título... "El sistema solar", y una línea casi sin pulso que lo tacha; junto a él, otro título... "El sistema iactantis". Un sol al centro representado como una bolsa de dinero (sus rayos de luz son la refulgencia del oro). La capa de ozono que es invisible en esa imagen es sinónimo de "egocentrismo" y en cada uno de los círculos que representan las órbitas, están girando alrededor del oro las esferas color rosa que representan al cerebro humano (mente y pensamientos).
Y recuerda lo que pensó... eso del cóctel de contradicciones en el tiempo. Recapacita, y observa detalladamente... en este caso, el dibujo que creó aquella niña de 12, también pudo haber sido creado por la joven que ahora carga con 17... en este caso, ese cóctel de contradicciones no existe.
Deja caer la hoja de papel que es mecida unos segundos por el aire hasta que toca el suelo, ella, agotada de pensar, se deja caer de forma abandonada en el colchón de su cama... para seguir pensando (tal vez cree que la posición en que engendra los pensamientos tiene que ver con el cansancio que provocan).
"La vida hoy se define como un manojo de papeles en donde están impresas las caras de ciertos tipos; todos políticos, militares o valientes guerreros (supuestamente contribuyeron en algo para mejorar la sociedad, aunque sólo el 5% de esa sociedad conoce el porqué de su presencia en esos papeles de valor). Según quién sea el hombre y el número de la esquina, el costo es mayor o menor.
Con un papel de número 50, se compra la ética de un policía, por ejemplo, y en algunos casos de suerte con un papel número 20. Con millones de papeles número 50 se compra la ética de algún político (eso es porque los políticos son de más importancia... ¿quién lo firma? No sé).
Con ningún papel, la vida de una persona se acorta, y más si está enferma, un médico no pone las manos en el fuego por nadie... a menos que haya de por medio un papel con un número y una cara. La justicia de una persona sin papel no tiene importancia par un abogado (¿quién osaría defender a un pobre?). La injusticia de un hombre de 10 papeles número 100 (o eso estima una adolescente de 17), es defendido a veces incoherentemente por un abogado. La sexualidad de una joven cuesta unos pocos papeles que sirven para alimentarse ella y sus hijos. Las ilusiones de un niño de 5 años son posibles si sus padres guardan papeles de caras y números en la caja fuerte de su casa. Las ilusiones de un niño de 5 años que no tiene siquiera casa, donde tener una caja fuerte, donde tener papeles, son inalcanzables; más aún cuando con el correr del tiempo el frío en sus pies en invierno las van asesinando. Con un par de papeles de alto monto, un bisturí inesperado le quita la vida a un niño, y transforma a una mujer en asesina. ¿Para qué seguir Dios mío? Esta cadena de pensamientos, está saliéndose de mí..." y entre la bruma de esos pensamientos disipados, la joven de 17 consigue uno de los boletos al mundo dorado.
Gracias al cielo sigue albergando ese pensar de niña, y gracias al cielo tiene posibilidades de poseer cientos de papeles con caras y números; para que sus pensamientos tengan importancia en los demás cerebros... que continúan girando en sus órbitas, protegidos por su capa de egocentrismo, alrededor de su sol de dinero.
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