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Y se quedarán los pardos ruiseñores,
aquellos que elogian
tu perfección.
Y volarán muy alto;
ellos seguirán surcando
en busca del enamorado
que escala las cumbres
de tu amor.
Y se irán, lejos irán,
hasta tu rostro, muy lejos.
Ellos volarán, y yo
estaré esperando.
Siento demasiado
en las venas
cuando mirás
mis ojos.
Es por eso
que no encuentro,
o capaz que desarmo en besos,
las palabras que quiero decir.
Se quedan atragantadas
y se convierten
en otras cosas
que ni yo entiendo.
Las caricias perdidas,
en tu cuerpo y el mío,
son eso.
Mi perdición
es tu...
Esta mañana calida,
tus brazos me rodeaban...
perdida entre marazmos
de felicidad y calma,
sentia tu aroma
y tus latidos me adormecen,
cobijada por tu calor
moría un poco sin querer,
y entre sueños
Te volvia a sentir...
Más que enamorada...
Perdida estoy en tu regazo
Expongo mi alma hoy...
Y cuando te pienso...
retumbas en las cavernas de mi pecho
con el clamor del rugir de tu pasión
acariciando mi alma, el recuerdo de tus besos ...
evocando tu aroma en mi piel
culpable eres de mis más sentidas líneas
de las pasiones arraigadas en mis versos
menuda condena interminable cada día...
Sobre el poema
En mayo del 2014 el mundo de la literatura celebró el Centenario del periodista y poeta cubano Gastón Baquero, que en 1959 emigró a España, donde desarrolló probablemente lo más notable de su obra, hasta su fallecimiento en Madrid, en mayo del 1997.
Como los centenarios solo se...