Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Ese día Eva estaba más deslumbrante, convincente y
seductora que nunca.
Automáticamente, cuando Adam
mordió la fruta,
tuvo el presagio del gran descubrimiento
que estaba por hacer, a penas,
unos días de creado.
Y en efecto, a la mañana siguiente,
el primer hombre de tierra
estaba afanado...
Y NI SIQUIERA YA ME SONRÍES
cuando triste y enternecido,
descifro tu recuerdo en la pared,
a falta del retrato aquel que decidí devolverte,
por no verte tan callada
días después del diluvio.
Una caprichosa mosca, sin alarde
ha defecado varias veces
sobre tu rostro.
Ha quedado todo...