Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Los latidos de mi corazón se convierten en arritmia,
tortura y castigo para mi alma;
sin anestesia.
Entre la vida y la muerte,
fuiste la luz que iluminó mi paladar
para empalar palabras y textos que me hacían sentir consolado.
Siendo la diana yo, y la flecha tú,
la palabra quemó mi sistema...