Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Al crujir del cerrojo
cayeron: norma,
ley, precepto, orden y reglamento.
Solo quedó el verbo,
y dos pronombres, tu y yo.
El roce de nuestras miradas
tibiaba el calor de nuestros cuerpos.
El temblar de nuestros labios,
acompasados con la presión del musculo rey.
El núcleo, antes cerebral...
Una flor
sobre tu piel,
un dulce amor
sabor a miel.
Un momento
junto a ti,
firmamento
dentro de mí.
Tenue beso
de tu boca,
clavel ileso,
fuerte roca.
Un suspiro,
tu recuerdo
sagaz tiro
para un cuerdo.
Ya la campana truena
ya se paran los chillidos.
Casi todos inmóviles,
Aún corren los dormidos.
Hay carteras olvidadas
cuadernos disueltos
pequeños lápices rotos,
varios botones sueltos.
Sin querer darse cuenta
al recinto van entrando
algunos en silencio
otros, alborotando.
La...
Turbado, en la inmensidad del papel,
extenso universo blanco plata,
engendrado de las entrañas caídas
de esos tenaces clorofílicos,
que viendo llegada
su muerte al nacer,
hierven de la tierra
para orgullo de algunos
envidia de otros;
desafían al infinito,
queriendo con sus brazos...
Senectud
Pobladas, las anchas cejas
caídas por el peso del ver,
carceleros entre rejas,
ceñidas sin querer saber.
El cabello, blanca tiza,
perdido en el tiempo.
Suave cual ceniza
arrastrado por el viento.
Viento de la inmadurez
quejoso para los años,
sufridos por toda vejez
mimado...