Con 11 años mi madre me regaló mi primer libro: Poesías completas de Antonio Machado.
Reconozco que, al tener aquel libro entre mis manos, me desilusioné. Yo esperaba una novela.
Con el tiempo la poesía de Machado se hizo imprescindible en mi vida e hizo que me adentrase más en el mundo poético; y, aunque lo que yo escribo dista mucho de lo que admiro, me ayuda a desnudar, a medias, mi alma para soportar mejor el tedioso día a día.
Gracias por hacerme un hueco.