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Las pisadas se borran,
acechan las estaciones
en cálidas capitales,
donde nacen las rosas
al abrigador nido rural
de las amplias puertas
que aclaran la primavera.
Muere el día y renace la noche, El grito desgarrador de la víctima sobre la habitación se oye cada vez menos, Como una vela consumida por el fuego. Mientras que el sonríe gozosamente cuando va penetrando el acero del machete sobre la carne del cuerpo que agoniza dando sus últimos alaridos...
amo tu alma que es el sol en mi silencio
cuando te miro a lo cerca y a lo lejos,
por que eres el cielo más hermoso y el
fuego más ardiente renaciendo como
el fénix ante mis ojos.
las sombras congelan mi habitación,
los oidos tiemblan perturbados por algo
que no puedo comprender;
escucho sus nombres en ecos tan cercanos
que me apricionan la respiración,
ya ni el rezo más profundo,
ni el desgarrador grito de la voz,
podrá ser escuchado como plegarias
de salvación.
Quiero volver a ver esa sonrisa y que me consueles cuando llore; quiero atraparme en tu primavera y nacer otra vez entre tus brazos, porque nombrarte en silencio no me sirve, ya que no eres secreto ni recuerdo, porque eres el ahora y eres el cielo inundándome de nuevo entre tus besos.
La noche se gasta de espejos verdes, sobre pétalos sangrantes nacidos del hierro, entonando las llamas silenciosas de la batalla, a la que los corazones se retuercen salpicando los mares desiertos de la niñez, que galopan en pinceladas de ocre, en busca de la pálida roza soleada.
Caminare por los cielos más fríos del ayer
Me uniré a los espacios vacios del tiempo
Con el anochecer de mis pétalos muertos
Con el apagón de mis ojos sobre el universo
buscando el aroma perdido.
se roban el silencio de paredes
se roban el amanecer de los cielos
pero quien si no yo revive los recuerdos
pero quien si no yo despierta a los miedos
se roban las palabras de mis ojos
pero quien será el secreto de mis pesares
pero quien será la mañana de sonrisas
a la que deba escalar con mis...
La primavera ha muerto en mis ojos, los papeles se han empapado formando un pantano donde se refleja las grietas del corazón, estoy hundido y dejo escapar el tiempo en el suspiro de la noche, en el trago amargo de los recuerdos, en la venta barata del alma que destierra la soga, para dormir en...