Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Hoy percibo inquieto a mi alter ego; me pregunta dónde habito en la memoria. Si admito, entonces, que no habito en ningún lado, morderá la aparente calma que reposa aquí, entre mis vértebras. No soy ese que jadea rabioso en búsqueda de lo que ya no es. No soy ese que, queriendo parecerse a mí...
El cigarro entre dedos muere contento,
con el tinte de tus labios rosados,
los míos, inquietos, afanados en robar,
la misma marca que yace ahí,
te sonríen, amor.
Tus ojos no responden al capricho de mi alma,
que quisiera ser tuya, que quisiera,
que quisieras ser tan solo para mí,
como yo existo...
Si me dices tuyo, yo iré,
donde tus labios dibujen mi nombre,
donde tu amor me dé forma y entonces,
la certeza de existir.
Si te dices, mía, seré,
quien te guarde los besos,
quien te busque entre los rostros,
de quienes nos rodean aquí.
Si nos decimos nuestros,
seremos, artífices de un...
¿Será que somos parecidos?,
por lo pronto, más bien distantes,
que miro y tú ves,
que miras y yo sé,
que nos amaríamos de no ser,
por la errada creencia, la mucha vergüenza,
por no considerar la efímera existencia,
y las pocas décadas que te juraría mi amor.
Hoy no somos eso,
tan solo nos...
Acusan las viejas, calles sentenciosas,
qué peregrino cabizbajo, en penitente soledad,
con la mancha de tus labios entre mis neuronas,
buscando tu mirada en todo lo que llegue a brillar.
Se equivoca el susurro de los árboles al insinuar,
que yo sin ti me muero,
porque sigo vivo pese a la...
Reposan muertas las mariposas en el alma mía,
despojos y malezas de lo que fue un buen amor,
de lo que fuimos tú y yo, aún tan brevemente.
¿Y qué no daría yo? Por ser tuyo, hasta el horizonte de la conciencia,
hasta que tu nombre haga eco en cada hueso,
en cada sueño, en cada letra de mi...
Debí ir tras de ti, ¿verdad?
en el preciso instante en que volaste, te debí atrapar,
quizá esperé demasiado y ya no te encuentre,
no ahí donde te amé hasta el cansancio,
tampoco aquí donde te intento recordar.
Sí, debí ir tras de ti,
hoy aquel orgullo también me ha dejado,
la nostalgia no...
Tengo un problema con la vida,
no nos entendemos,
pareciera me habla entre versos sollozantes,
y yo vil, le suspiro entre silencios mortificados.
Más de alguna vez le pido encontrarte,
ahí donde sea, ahí donde estés,
donde pueda cruzarme tu mirada como bala,
donde pueda verte sonriente...