Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Y no me podía estar quieto, no dormía, no comía, no pensaba, no vivía.
Rumiando siempre venganza, por afrentas imaginarias, y se marchita el corazón, y se seca el alma, y como sonámbulo se camina por el desierto de la soledad, y uno se dice: "Tengo razón", hasta que ya no se puede más y poco a...