Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Me rindo.
Dueña mía, renuncio y declaro a todos mis deseos de amor para tenerte como fallidos, a mis penas, mis amistades por completo pues ahora que tú te marchas la noche no tiene sentido, mucho menos mi latido.
Me siento apenado, renegado y completamente desafortunado pues yo como esa alma...
Hay algo que me atolondra la mente esta noche, esta noche y otras pasadas además debo ser honesto.
Me ha taladrado y dado vueltas la cabeza como un gato al perseguir un ratón. Como un fantasma recorriendo mi habitación.
Caigo en la idea de que ese mismo fantasma soy yo... Un alma en pena en...
Podré morir y ser olvidado como cualquiera
Podría renacer sin recordar nada
Tendría que tener gran vileza como para no doblarme ante ti
Olvidaría hasta mi nombre
Lo perdería todo
Pero jamás la razón ni la voz para decirte... Te amo para siempre.
Isra Sánchez
Brisa mía.
No he de olvidarte pues en cada letra que escriba está tu nombre y nuestra historia.
He de soñarte a noches y ante tu memoria recordarnos.
Cada suspiro lo vale por ti, así mismo como los atardeceres en los que te imagino frente a mí y poder olerte con cada poro de mi piel.
Con ello el...
Completamente el problema esta en ella...
Pues era así de desalmada en atreverse en arrancarnos el alma de un solo parpadeo.
Era así de atrevida para robarnos un suspiro con solo una mirada
En ella estaba un río entero de complicada corriente que te ahoga entre sus labios, desde los besos...
¡Te quiero!
Con tu carácter de mil y un demonios, con tu frialdad, tus pucheros, te quiero así, con ojeras o sin ellas, te quiero así con tu forma mandona y el como arqueas la ceja al levantarla, amo tu surrealismo, te quiero así.
Te quiero así pues cuando me amas se que puedes destruirme...
Te recuerdo junto al amor de manera grata.
He de encontrarte pues de ello mi vida trata
Vivo en nuestros recuerdos
Solo tú que me haces sucumbir,
Que de una mirada en vidrio me llegas a convertir.
Déjame besarte mi mujer de plata,
Tanto que de mi corazón hagas una hojalata.
Hoy mis palabras...
Ven y ábreme tus brazos de fuego que tatúan de centellas mi piel
Ven, vuélveme delirio con una mirada tuya
Arrebátame el suspiro que sale de mi ser
Sujetaré la noche a mi piel para que así ya no te vea partir al amanecer
Ven, ámame y quédate
Isra Sánchez