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Verte dormida es paz,
en medio de la tormenta,
con el perfume de tu piel,
que por entero me alimenta.
Oigo tu sueño profundo,
al roce de mil suspiros,
voy sintiendo tus latidos,
y me elevo de este mundo.
En tus párpados cerrados
la mirada clavo inerte,
y tus labios entreabiertos...
La vida,
la muerte,
la suerte,
que indigna,
entrelaza,
en el mundo,
de los justos,
persigue,
a la carne,
destroza,
y enciende,
a la calma,
y al alma,
inminente,
en una lagrima,
amada.
La vida entrelaza,
la muerte en el mundo,
la suerte de los justos,
que indigna persigue,
a la carne y al alma...
Solo sé.
Solo que cuando quise,
quise con el alma entera.
No sé si mi cariño fue grande,
o si en mi querer lo di todo.
Solo sé, que de veras fue,
y fue de veras, verdadero
No sé,
si mis palabras fueron las exactas,
o mis besos hicieron centro,
Y en cambio sé muy bien que ambos,
fueron...
aunque nunca mi cariño,
tenga el premio de tus besos,
aunque nada mis palabras,
representen ya en tu pecho,
yo lo mismo he de quererte,
sin palabras y en secreto...
como quieren los que sufren,
los que sufren en silencio
(hasta aquí es de Mario Benedetti)
aunque jamás mi sonrisa,
traiga vida...
Levanta tu frente, mujer
Princesa de la madrugada
Tus cabellos bajan dulces
Y hoy es dura tu mirada
Tu piel es tan perfecta
Tus manos, aun mas lo son
Tu boca es portal de besos
Tus ojos son mi perdición
Tus certeras frases son
un faro en mi oscuridad
tus manos en las mías dan
colores a mi...