Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Buenos días. Gracias Arre-ola y Nicolle por visitar, leer y comentar este poema.
Es cierto, estos versos no tienen "almibar ni cisnes anacrónicos"
Un abrazo desde Venezuela
Pronto me daré un paseo por lo que ustedes han escrito.
Hablas,
alzas la voz,
gritas, me gusta que hables,
que alces la voz,
que grites, que me execres,
que me extrañes
a tu modo.
Enmudezco y asiento
ante tus designios,
sigo la trayectoria de tus decisiones
de tu...
En este escondrijo extraño,
mio
escucho la sonoridad de las palabras,
otras.
Efímeras o eternas como un eco sublimado.
Escombros de un pasado
y amagos sonoros,
embates forajidos
se difuminan incontables.
Derrotas compungidas pasan ante mis ojos.
Sustantivo, más
adjetivo,
también mi...
La idea de la incertidumbre, la tensión entre opuestos y la melancolía fueron los elementos escogidos para construir la deriva a la que hace referencia mi poema.
Omar gracias por tu comentario. Un abrazo
Poco a poco me había acostumbrado al vaivén,
acoplado al devenir de los cambios que iban de lo armonioso a lo furibundo,
de lo divino a lo profano,
y por impulso me sumergí en aquel espejo
más de lo que en realidad podía.
En el umbral que está entre lo que deseaba y lo que tenía...
Tremendo título "Día de los milagros maldecidos" me atrajo y que decir de las imágenes poeticas y cada palabra elegida construyen el poemazo.
Felicitaciones y saludos desde Venezuela
De verdad que cada una de las palabras escogidas para ensamblar este poema estan en su justo lugar. Es ritmicamente armónico, apropiado para el oido y todos los sentidos. Sabes evocar muy bien los sentimientos a los que aludes.
Mis saludos desde Venezuela
Necesario es creer, necesario es crear.
Pero mi luz me abandona y un látigo me destroza desde adentro.
Todo por comer aquellas migajas de eso que nunca ha sido mío,
se detonan en mi los más horrendos impulsos
me atan.
Se cae de mi mano la pluma.
No hay línea que de mi surja, sólo llega...