Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Unos caminan como despreocupadas palomas azules
en vagones secretos y corredores infinitos.
Ojos de ciruelo.
Picos ligeramente curvos.
Y después de caminar por el cielo,
estas aves
cuando aterrizan
parecieran que lo hacen en el mar de Icaria.
El sol aquí arde como en ningún otro sitio...
Las calles quieren oler a plumas
—plumas húmedas de azoteas—,
a lágrimas verdes que sueltan palomas asmáticas,
mientras vuelan.
Oh camino que recorre estos ojos
Oh armonía que abruma el pecho
Oh sonrisa de campo y nubes violeta.
Los faroles se encienden parpadeantes
imitando a una mujer...
Un aro en tu dedo,
como una O ajustada a un tronco;
un circo, una voz, un paso oh! ¡un paso!
Camino por ahí, fumando
y creyendo que el sol ha quemado algo más que este cuerpo.
Una O como cada ojo de pez en nuestra íntima nube,
como cada bóveda;
una O como un sueño brillando en nuestras...