Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Deseo cada noche gloriosa poder sentir la poesía en la carne.
Que tus ojos sean reflejo de los míos
y no constelaciones lejanas situadas en la oscuridad de mis pensamientos.
Oh, un súbito obsequio del ocaso cotidiano
es venerar en silencio tu extensión material.
Tú, tan lejano, apacible e...
El día que existe ya en su pasado, la consecuencia indudable.
Cuando el ser humano experimente el ocaso de su naturaleza
y se vea sumergido en la miseria de su construcción histórica.
Cuando ya no halla posibilidad alguna de reedificar
el vínculo vital entre sus existencias y las de otros...
Nocturno en mí, en la claridad de mis días,
en las caminatas bajo la lluvia y la arboleda:
hojas que acarician mi rostro, lo besan, lo humedecen con el rocío del alba.
Hojas que se desprenden de la arboleda que observa mis pasos hastiados,
hojas que se desprenden, despavoridas de la naturaleza...