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El vuelo del humo gris, hace siluetas en tu cabeza, se muere en un techo lleno de humedades que marcan un invierno frío, como tú
Frío es, tu corazón, tus miedos, tus labios al besar, tus ojos al mirar, tú.
Yo huyo de todo eso, por una razón, no quiero morir de frío.
Dime que me quieres, grita que te ame, susurra a el agua, espanta la serpiente que tienes como ama y siente entre las piernas el fuego que no apaga.
Dime que no me vaya, vuela y aterriza en mi terraza, que te cogeré al vuelo y te meteré en mi jaula, en verdad miento, nunca has volado, ni...
El Amor se escapó por el hueco de las escaleras, rápido dió un portazo y me quedó con la palabra en la boca, la mesa puesta y el alma en espera...no me lo podía creer. Aún lo busco, pregunto por las calles si lo vieron, la gente me mira como si fuera un estúpido, ¿cómo ha podido perder algo tan...
Te quiero, aún te quiero.
Por más que quiera hacerme mayor, no puedo, por más que me pidas que apague el llanto, no dejo de llorar, todo el mar, toda la sal de mi recuerdo.
Salen de mis manos, tu baile, tu coreografía imperfecta, vida a escena.
Te quiero a mi lado, un ratito más, sólo un...
...ahí están, ¿lo ves?... Ahí están y de colores de infinitas respuestas que a mis ojos embellecen, ahí están. ¿Qué no lo ves?. Música, con su sorda melancolía, viva en mi recuerdo y a mi me deja ver, presente y futuro, el pasado lo eché a lavar... Ahí están, hazme caso, mira bien...
Las noches,
una y mil por mis costados,
viento frío,
corre sucia pena por mi espalda.
Noches,
engullen ruido,
velas alumbran el miedo de tu cara,
el miedo de tu boca,
el aliento de la muerte por mi nuca aguanta.
Noche,
verso oscuro que amo y odio,
que beso y mato,
que quiero y desprecio...
Las manos me tiemblan, hace frío y mi corazón escarcha. Requiebros de mil caballos retumban en mi cabeza, en mi cabeza huyen los sentidos, ya no vivo.
Trago saliva, de hielo y sal, de cieno me envenena el recuerdo. Canas en mi cabello y en mi barba un largo desencuentro.
Mis manos tiemblan...
El silencio, compañero de viaje, años y años guardando un secreto inacabable.
Lo gritaría a voces, tu sonrisa me levanta por las mañanas y tu perfume tranquiliza mis miedos.
La niña de ojos soñadores, de bella locura, de noches sin ti por no decirte lo que siento.
Me arrepiento tanto...
Tardaré seis días, me guiará tus tacones, los de mi espalda, clavados como puñales. Por los rincones, se oirán quejidos amargos, que en mi garganta queman, adoran lo inhumano. Seis días tardaré en darme cuenta, que no soy nada, no soy ni persona, ni me reflejo en tus labios, llámame con odio...
Doce de la mañana,
y tu descansada,
de los meses preferidos,
abril en tu cuello... te mordía.
Hueles a naranja,
y dulces son mis mañanas,
ya es la una... hasta mañana.
Sin fuerzas pude levantar el mar,
para que las olas desnuden tu inocencia,
desde donde esté
te llamaré sin miedo,
te quitaré los velos que no te dejan ver,
lucharás con valentía
no habrá lamentos.
Donde esté,
me acordaré del dulce de tus besos,
aquellos que me hacía vivir y ahora ya no tengo...
Poesía que yaces,
párpados rubíes que honran tu mirada.
Tranquilos pómulos,
besos llenos de recuerdos.
Dibujo dedos en tu piel,
que guardan sentidos.
Dibujo pájaros en tu mente,
loca dedicación de amor,
Melodía poética,
que muere tranquila.
Poesía de párpados rubíes.
Escribir
el camino,
decidir el final.
Letras clavadas en ser perjudiciales
para el malvado,
aquél que no supo amar.
A los oscuros momentos,
se pone gris,
inquietos garabatos en mi suelo.
Decidí dejarlos,
decidí mostrarlos.
Pasado,
huellas borradas por él,
desgraciado soñador...
Soñador del deseo,
al sabor amargo de un beso,
al ácido de tu perfume,
a tus tacones de sinfonía dulce.
A las madrugadas de miradas perdidas,
a las horas ciegas,
que quiero huir,
pero te amo tanto, tanto...
Solo quise conocer que pudo ser,
y ahora que conozco el desengaño,
ya ni callan las...