Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Hace algún tiempo que Juan Pintos vive en el techo de su casa. Había comenzado a subirse por las tardes y decía que se sentaba en el techo “como cualquiera se sienta en el frente a tomar mate”.
Primero subía una silla y la radio, pero desde hace un tiempo hay arriba de su casa: una cama, la...
[FONT=book antiqua]Por los techos de los sepulcros olvidados
los callados aullidos de los difuntos
retumban en las hondas maderas
buscando las formas perdidas
por las esquinas de tierras y cenizas.
Bajo las cruces rígidas y torcidas
los gusanos aun devoran las carnes
podridas de los huesos...
Pues comamos lo primero
que el hambre traigo de lejos
y no de puros reflejos
o sombras lleno el agujero
si en el Tamboura el dinero
se cuenta en logrados versos
con mis rimados esfuerzos
podré pagar la propina
y hasta algún pan sin harina
de estos etéreos almuerzos.
No hay más...
De la moza del Sober
vine a ver tal hermosura
que tengo la mano dura
de mil versos componer.
Si en sus pechos de mujer
pudiera encontrar destino…
¡sirva otro jarrón de vino
y otra pata de cordero
y alcánceme ese panero
que hoy paga todo el canino!
-¡Hermanos del Tamboura! ¡"Feligreses"!
excelsos, del chorizo, catadores,
del vino, extravagantes, ruiseñores
caballeros de rimas y entremeses.
De aquí a que los encuentro cuatro meses
salí de la taberna con dolores
mitad resaca mitad mal de amores
leí vuestro poema cuatro veces.
Permitid...
Anteriormente, cuando sólo nos teníamos, cuando la eternidad se proyectaba en tu mirada, cuando tú eras el sol que nacía, entonces yo era feliz.
Anteriormente, sin ráfagas de sombras en mi pecho, sin zonas rotas en mi corazón mendigo, sin el ocaso de tu mirada sangrante, cuando tú solo eras mi...
Causa escalofrío ver que la vida se desarrollara tal cual la habíamos previsto.
¿Esto era, entonces, lo que tenía para ofrecernos?
Bueno, habrá que conformarse. Pero, cómo, pregunto yo, cómo voy a concebir que en algún momento no voy a pertenecer a todo esto que me rodea. ¡Qué de mi cuerpo salvo...