Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Compañero, ante la impotencia
solo nos queda paciencia
y barajar
Sancho, amigo mío, en lontananza diviso un castillo,
presumo debe de ser del esforzado caballero que
me aguarda en duelo.
¡Qué castillo ni que niño muerto Don Alonso!,
lo que se observa, si mis ojos no me engañan...