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Era la tardecita y como invariablemente a esa hora, acompañado de un mate y a la sombra de cipreses, me disponía a ver la puesta de sol. Un espectáculo que me cautivó siempre.
Y estando en esa contemplación sentí muchos pequeños pasos que se acercaban corriendo. No tuve tiempo de girar mi...
El cañaveral, denso y de un glauco luminoso, era mi refugio en esa niñez remota. Umbrío y secreto espacio de fresco verdor al borde de la acequia ancha. En su interior, corazón latiente, un círculo abierto entre las cañas con singular esfuerzo, era el amparo necesario para la privacidad...
De mentas
a un paisano mendocino.
Estaba yo por construir
una casita a mi gusto
pero al final decidí
hacerla toda redonda.
Y al ser por ello inquirido
yo les tuve que decir
la verdad de tal diseño:
“es que mi suegra pidió
un rinconcito a mudarse”.
Eran mejores tiempos cuando no sabía
porqué eran los vientos ni dónde brotaban.
Era mejor en mi alma ignorar de lunas
sus formas cambiantes y saber de la nieve
que era blanca, fría y bella al tocar mis ojos.
Cuando el hontanar oculto entre rocas de helechos
era murmullo de agua clara y...
Mi recuerdo me lleva hoy a ese invierno
con mis pantalones cortos, que otra cosa no se usaba,
y que no protegían a mis piernas ni del frío
ni del duro almidón del guardapolvo blanco
que las rozaba sin virtud.
El frío sólo era guardado como en nido
por la tibia mano de mi padre tomando mi...
Anécdota de mi pueblo
Un hombre que del alcohol era amigo desde siempre
debió de ser internado por algo que le pasó.
Y un amigo muy amigo al enterarse del hecho
se llegó hasta el hospital por motivos solidarios.
Al verlo tan malherido le preguntó los motivos
y con gran dificultad le...
En la casa de mis abuelos, allá donde el tiempo se hace gris, resaltan algunos hechos como singulares vivencias. En el fondo del jardín, detrás de las araucarias y del cedro azul, estaban los juegos: una calesita pequeña que giraba con la fuerza de nuestras manos, un tobogán no demasiado alto y...
Estaba el dolor dentro del alma
etéreo, impalpable, pero cierto.
Pasaba al pecho y ya era carne,
podías tocarlo con los dedos.
Y de allí saltaba al verbo
buscando escapar en poesía.
Y pudo el verbo cantado en poesía
encontrar orígenes y echarlos lejos.
La carne desgarrada se limpiaba...
a mi hija Beli
Sabía que era ave libre desde el tiempo aquel
en que entró a mi tiempo.
Que era ave fugaz y yo debía instruir su vuelo
con certeza de águila y ternura de paloma.
Sabía desde antes de que fuera
que es el destino de los hijos y sus padres,
pero igual me encuentro mirando al...
Eran mis primeros tiempos en la medicina y yo hacía mi primer año de residencia en la especialidad de clínica médica.
Desayuné frugalmente, como todos los días, sin imaginar siquiera que ese día sería diferente. Me dirigí al Hospital en mi Citroën que se balanceaba por las calles de Córdoba sin...
Se alisan las piedras y desgastan con el paso
del río que las moja como viva imagen
de los años desgastando vida
que no es roca.
Se han ido incluso los zorzales y calandrias
que volaban rasantes sobre el río, ya no hay aves
en este desgastado discurrir de tiempos
para el hombre.
Pero...
A veces callo cuando tú hablas.
A veces hablo rasgando tus silencios.
A veces en silencio entiendo tu silencio
y en silencio llegamos a nuestras honduras.
A veces el silencio, en tu ausencia,
me encuentra hablando con las sombras
y las sombras no responden porque ellas
sólo saben de...