Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
En la soledad, en el desconsuelo
en el refugio triste de mi anhelo
ahí te encuentro
ahí me pierdo
En el despertar, en la alborada
en el sol que filtra mi ventana
te veo cercana,
fresca, y cotidiana
En el instante menos pensado
en un reflejo involuntario, prolongado
surges brillando
verso...
tomo tus manos hechas de silencios
de silencios tuyos hechos de recuerdos
y te me evaporas, como echada al viento
como si fueses humo, aire y pensamiento
mas te busco y no te encuentro
y te encuentro sin ser cierto
porque te veo en rostros ajenos
y fatuo yo, creyendo
que eres tú, que no te has...
Al evocarte viajo
a ese espacio etéreo
a tu mirada clara
suma de mis miedos
a tu risa fresca
a ese beso nuevo
a la cercanía
aliento sin aliento
a no saber
controlar mi nervio
a desear que el tiempo
se haga, allí, eterno
pero duele, ¿sabes?
no rozar tu cuerpo
el saber que aquello
ha quedado lejos
Agradezo mucho tu comentario, Luzyabsenta. Me alegro te haya gustado. La verdad que me resulta un poco difícil este reto, pero todo es aprendizaje. Un saludo.
cesta de frambuesas
lluvia temprana
que el arrebol vigila
algarabía de pájaros
tarde que se esconde
en moderada esclusa
mirada campesina
surcos en la piel
café caliente que anima
campo que da vida
brisa que acaricia
tierra bendecida
esta es mi guarida
es donde me pierdo
y encuentro enseguida
Muchas gracias por la bienvenida y tu comentario, Marianne. Escribir desde la tristeza me resulta más fácil, y a veces necesario, pero esconde peligros. Un abrazo y de nuevo gracias por leerme.