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Eres mi Magdalena
en aquel momento donde tu cuerpo desnudo se presta a la confianza de mis promesas falsas;
te hago el amor y,
saboreo tu sexo de manera tan humana que despierto mi instinto animal,
empiezan mis manos a tocarte sutilmente creyéndote virgen;
mis espermas en esa fiesta...
muchas gracias y, no precisamente hablemos de un olvido sino de asumir la realidad ante aquello que supuestamente nos quito mucho cuando nos habre la ventana para ver algo mejor...
un saludo cordial y suerte sincera!
Puedes matar, puedes morir;
las estrellas como barcos en el cielo,
algun día navegaré por una de ellas y
con la noche colmaré tus sueños de bendiciones.
La luna verá a través de tu cortina que
en su breve destello iluminando tan pequeña parte de tu cuerpo
sentirá el deleite de cuando...