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Condena
Quedaste atrapada en mi inconciente
Madre Tierra, Madre Patria,
En la canción de Eros
Y en este mi poema caído
Pujando desde el parto hasta el puerperio
Desde la herida más abierta hasta la escuela del deseo
Desde la misma sangre al mismo...
Tu boca
Boca, forja en el fuego de tu vida el silencio de mis labios,
Cada vez que oigas el aire exhalado de esta pena.
De desvelo, destiento, desdén de horas mal paridas
Donde escapan los sueños.
Tenue acerca la diáfana espesura de tu espacio,
Y teje arbóreos destinos en secreto...
Gran poema, tan personal y a la vez tan normativo, hablas de entropía en tus actos y sintropía en tu alma, y de la lucha infinita que emprendemos para alcanzar la autenticidad. Felicidades.
Que ni la sangre ni las cenizas se esparzan más allá del recuerdo, nunca olvidaremos lo que hizo, nunca, pero sabemos que no lo volverá a hacer, aquí en mi país jamás se reiterarán las atrocidades del régimen militar, la gente ya no se dejará dominar.
Cuando escribí este poema aún no se sabía que lo iban a incinerar... son esos aciertos que a veces escribimos, pero como antes dije, lo quemen o lo entierren, el pueblo seguirá siempre con la herida abierta...quizá haya un juicio más allá... lo esperaremos.
Ojalá sea el mismo canto de victor, de silvio, los epigramas de Cardenal, los que se multipliquen por todo el mundo para que nunca más lleguen al poder dictadores asesinos. Sañudos Carlos.
Descuido
A la generación de mis padres,
Que se alimentó de muertes
Se habían marchado en fila los horizontes,
tras nuestras miradas de hierro,
penetrantes hasta la muerte.
Por principio el sol se guardaba en un cubo de hielo negro,
logrando el estado espeso de la horrible...
Ha muerto el dictador
Tú, quién más que tú
Debía ser tu último exiliado
El mismo óbito que sembrabas
Brotó por fin violento en tu cuerpo.
Eterno descanso a los hombres
Tormento a los posibles demonios
Ahora existe el infierno,
Lo has nombrado a tu paso.
Ojalá el suelo que te...
La verdad es que no entiendo nada, ni mis versos ni los tuyos, menos el constructivismo post modernista de esta realidad cada vez más personal. Pero entiendo el por qué de tus versos, el por qué de los míos, entiendo las dudas y una que otra certeza (a veces), sé que a veces los garfios...
jaja, como si las palabras fueran la extensión de tus dedos, juegas con ellas, formas versos de fuego, oleadas de ternuras, y sobre todo, la humedad propia que se asoma por los ojos para ver de cerca el cálido aroma de ese ritmo cadencioso. Bello poema, saludos.
El paréntesis se cierra y cual eclipse la luz se hace historia. Lo mismo sus besos. Ojalá sientas como yo el espacio de esos paréntesis, esos espacios de agua en La Tierra, de paz en estos días de guerra.