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De cuántas ventanas
corrí las cortinas
por curiosidad.
Es que me interesa
mirar hacia adentro
de esa casa grande,
que son las personas.
Y tuve sorpresas,
buenas y malas.
Y hasta alguna vez,
di vuelta la cara.
Tambien me quedé
extasiada, viendo
el lado sublime
de la gente gris.
Sólo algunos pocos...
A ti, pasajero de la vida,
como yo,
quiero darte las gracias
por viajar conmigo
trechos memorables.
¡Cuánto incursionamos
por las callejuelas
de la fantasia!
Siempre la palabra justa
y el mimo creíble.
Un misterio:
que a tu impulso joven
lo avivara mi creciente madurez.
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He quedado
con...
Dentro de la sencillez. me encontré con lo complicado. Es para leerlo con más tiempo, despacito!. Pero ya sé que lo que escribes no es nada superficial. Aicila
Necesaria fue la aventura,
con un matiz de romance.
Imprescindible, acallar las voces
nunca antes des-oídas
Obviar la dignidad
(al menos por un rato)
y ocupar un espacio
catalogado impuro.
¡Todo! Por la soñada revancha
de exigir al destino
lo que nos fuera negado.
Sólo nosotros sabemos,
que...
Qué placer volver a leerte amigo! Lo leí despacito, degustándolo. Y me quedé especialmente con eso de que: en la sombra encuentre el olor de tu poesía y la suspire. ¡Hermoso! Un abrazo Aicila
Qué placer volver a leerte amigo! Como siempre lo leí despacito, degustando este gran poema.Me quedó especialmente eso de que en la sombra te encuentre. ¡Hermoso! un abrazo Aicila
El Eros, ya en desuso,
cede el trono
al Ágape triunfal y generoso.
Habiendo sido
casi filial
completa su destino,
de este modo,
el amor
del tiempo aquél,
del asombro y los sonrojos.