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¿Qué me vas a tener listo? !Oh! !Deslizadera inevitable del tiempo!
¿Me dejarás endulzar mi boca de sublimes paraísos?
¿Me harás regurgitar mis malezas preconcebidas?
¿Qué me darás? !Oh! !Incertidumbre que se desplaza hacia delante!
!Destinos que no perdonan esencia afable!
!Tristezas...
Puedes presenciar al crudo día
convertirse en refugio de sueños,
en premura noche,
convertir la luz silente
en silencio entero,
el tiempo hace sombra,
aun fluye en el torrente astral,
ennegreciendo hasta la oscuridad,
mas oscura,
que el inmutable blanco,
del vacío, de la plétora...
Detesto el silencio que no comprende
la sinceridad de mi sufrir,
porque lo escucho,
porque se escribe,
me mato cada noche,
aguardando en mi costado,
por ese que me habrá abandonado,
que aún late convulsionado,
cada día,
es algo de no creer,
como la vida se vuelve herida,
como la herida...
Me encuentro perdido,
con la templanza que ofrece la lluvia,
la que guía a la tristeza del mundo,
flotando entre burbujas,
dormitamos en prisiones delicadas,
una pluma maltrecha entre la olvidada brisa
podría herirnos de muerte,
fragilidad condescendiente,
conscientes de como chilla
aquella...