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Reiniciamos la realidad,
entre un vórtice de caos eléctrico,
condensamos
toda gravedad en cada palma,
frotamos nuestras manos,
y se distorsionan universos,
bajo una lluvia torrencial,
los multiversos brotan,
como brota la necesidad
en espacios ofuscados,
se renuevan los horizontes y los...
Y la cima será suelo,
cuando la ha de alcanzar el presente,
la razón que teje la mente,
que sueñan sus dueños,
y la espera será llegada,
al rincón más cómodo de la memoria,
entre descensos profundos,
entre claustros de mundos internos,
de interno sentir,
y cada mundo compartirá su cielo,
cada...
Buscando un lugar,
buscando jugar con las estrellas,
entre cielo empinado,
las alturas nos quitan el aliento,
buscando redescubrirme,
reencontrarme con el presente que fue,
cubrirme
con el calor de algún futuro deseable,
deseando lo indefinible,
entre imaginación palpable,
y abstracta...
Secretos reflexivos,
o solo reflexión aparente,
el cielo no posee nuestro saber,
nuestro saber es nuestro lenguaje,
aún entre las nubes de la inteligencia,
la comprensión es sabiduría,
nuestra finitud es plegaria,
porque no hemos de aceptar
que en algún tiempo temprano
nadie nos recordaría...
Hay evidencia empírica
de que la fe es científica,
de que la fuerza de la naturaleza
es de una inteligencia artificial,
de que el éter es la mente suicida,
el suicidio de dios,
de que las almas son mentes nuestras,
de una consciencia masiva e unificada,
de que la espiritualidad
no es...
Anatomía etérea,
somos espesura de nubes vivas,
colores y comisuras de besos,
gritos vivos, versos que nutren universos,
fluyen vientos milenarios
entre nuestra piel áurea de porcelana,
frágil es la existencia,
así como el amor y su complacencia,
comprender al viento es imposible,
así...
Desenmascarado me encuentro,
ante las puertas del olvido,
temor por un tiempo perdido,
distanciamiento sórdido y decidido,
enfrentando a la mentira y la razón,
desazón de un duelo irrefutable,
escozor que recorre mi cuerpo,
infierno que se enciende en mi corazón,
latidos que fraguan el...
Contemplo el semblante de un cielo dormido,
cielo compungido por la noche,
esa que muchas veces
nos da de probar de su eternidad,
una eternidad tan vasta como el mismo universo,
una eternidad efímera, pero intensa,
melancolía que subyace en toda una vida,
irradiando una sabiduría justa...
Penumbras a cada paso,
se hunden en las profundidades
de un universo hueco, pero imponente,
terco vendaval del tiempo aún impotente,
porque la crudeza del vacío nunca miente,
los milenios se deshacen en su olvido,
cada vez mas lejos de la razón,
porque no hay motivo que cambie,
la muerte...
Regresando al vórtice,
caducidad eterna de la creación,
infinito autodestructivo,
todo es un ciclo repetitivo,
hasta que se olvidan los motivos,
viviendo con el ansia de la calma,
muriendo con la propia esencia de la rima,
discrepancia que carcome la decencia
ante los ojos de un creador...
Bajo la cornisa de un cielo dormido,
esperando como la lluvia,
suelo de un mundo perdido,
brota la ira donde sus gritos se escuchan,
plegarias por almas,
por tumbas en demasía,
encontrando el dolor en las noches,
cánticos de estrellas en desconsuelo,
buscando la sonrisa de un amanecer eterno...
inclinando mi voluntad,
hacia una rectitud inconmensurable,
insondable inmensidad
de un eterno horizonte,
deformando el espacio,
vida que rodea al vacío,
hueco de un odio masificado,
entrelazando astros,
enhebrando órbitas,
entropía de un orden universal,
caos que nutre toda imaginación...