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La guerra, como la muerte
no es guerrera, es infinita.
Me pesa el cuerpo, antes que rezar a Dios,
limitados huesos, pesada alma, inmortal el capricho.
Me como mi prosa en forma de proteína,
salvar es vacío,
mi perversidad de cuidarme
es estrangulación.
Quién lucharía conmigo, con todo mi...
Las estalactitas de la ansiedad cayendo en aceras,
semicuerpos derretidos en climas caóticos,
abrazo de arañazos de gatos que no sobrevirirán
y las iglesias es lo único no derruído
bajo las flores que van muriendo a mi paso.
No tienes nombre
no eres, no te posees,
los cerdos de ojos claros
lamen...
Mi espíritu siempre deseoso de su propia humillación
para poder sentir algo verdadero.
Me tocó ser la bailarina que siempre estaba contra la pared,
la que quería la noche, porque la noche era mujer.
Quería imperfectos,
crudos colores,
la anarquía de la cama.
Comer restos de las flores muertas...
Levité por encima de minas
mi cabello no dejaba de ondular
como fuego el día de matanza.
Si hubiera tenido que llevaros conmigo
no os hubierais resistido al sabor del azufre.
Si estoy rota es porque no existe nada completo.
Si aún no corto estos lazos
si aún me quedan miembros,
es para poder...
El amor,
la gran infección glorificada.
Benditos los amantes petulantes,
los "si" susurrados,
que son como un acto magullado.
Benditos los no amados
que cobijan entre sus brazos
huesos desquebrajados.
Benditos también los ciegos
que con sólo el tacto
descubren
la espina
en
la
belleza...